El influyente empresario catalán y candidato a la presidencia del FC Barcelona Víctor Font fue objeto de una investigación interna por parte de FTC Consulting (la sociedad a la que vendió su empresa Delta Partners) tras un incidente ocurrido durante una noche de fiesta con empleados en 2022 en París.
Las personas afectadas y los testigos consultados por este medio tildan la actitud del empresario de “inapropiada”, hasta el punto de que otra directiva de la compañía tuvo que intervenir para llevarse a Font de la discoteca y evitar que la situación empeorara.
El episodio, desvelado en exclusiva por Crónica Global, no solo supuso la degradación de Font en la estructura de la firma, sino que lo sitúa en el centro de unas prácticas de menosprecio profesional totalmente incompatibles con la excelencia y los valores que pretende exportar al entorno azulgrana.
Resulta difícil sostener el discurso de la "nueva gobernanza" y la pulcritud ética que predica el candidato cuando, en su ámbito privado, se permite o se protagoniza una deriva conductual de este calibre.
Font suspende por una falta de ejemplaridad que dinamita su credibilidad y deja una mancha indeleble en su gestión como líder de equipos.
