Publicada

La líder de los Comuns, Jéssica Albiach, ha reconocido este jueves que no puede “impedir que se compre”, solo condicionar el uso que se hace de la vivienda en Cataluña.

Su propuesta de máximos para la prohibición de la compra especulativa ha topado con la realidad del marco constitucional. Y ha quedado desdibujada en un nuevo intento de su espacio político de tensar la regulación hasta los topes.

Las limitaciones solo se podrán aplicar mediante una modificación de la Ley de Urbanismo, lo que deja en manos de los ayuntamientos su aplicación, y diluye el alcance inicial del plan.

El pequeño propietario —con menos de cinco inmuebles— no tendrá vetada la adquisición de pisos, como Albiach pretendía cuando abrió el debate. Podrá comprar si es para residir él o un familiar cercano, o bien si lo ofrece al mercado de alquiler permanente.

La principal novedad recae sobre los grandes tenedores, que no podrán adquirir pisos sueltos. Las segundas residencias ya tenían prohibido el arrendamiento de temporada, por lo que el nuevo marco no aporta mayor novedad.

Más allá del acierto o desatino de estas medidas a las que fuerza al Govern de Salvador Illa, el paso atrás de Albiach respecto a sus expectativas iniciales asegura el apoyo de los siete diputados de los Comunes a los presupuestos.

El acuerdo sellado este jueves aporta estabilidad para la legislatura y refuerza el bloque de investidura, a la espera de la necesaria adhesión de ERC, el otro socio preferente de los socialistas.