La gran aseguradora de la sanidad catalana, la francesa Sham, ahora integrada en grupo Relyens, ha vaciado de contenido su oficina de Barcelona. 

El movimiento provoca que la región pierda la sede del contratista al que lleva adjudicando la lucrativa póliza de seguro de los 50.000 médicos catalanes desde 2017, tras la fuga de Zurich. Una mala noticia.