Mango ha conseguido refinanciar su deuda, lo que teniendo en cuenta su volumen --500 millones de euros-- es más que meritorio. Su presidente y fundador ha llevado las negociaciones con un grupo de bancos para insuflar oxígeno a una de las principales empresas de Cataluña.

Aun y con pérdidas de 33 millones en su último ejercicio, el grupo textil, que facturó más de 2.000 millones el año pasado, han conseguido que Caixabank, Banco Sabadell, Santander y BBVA confíen en sus gestores y su futuro.