El concejal de ERC, Jordi Coronas
Jordi Coronas, concejal de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, ha reconocido que cobrará íntegramente su sueldo después de haberse ausentado durante 35 días del consistorio por su participación en la Global Summud Flotilla.
El dirigente secesionista regresó a la ciudad el pasado domingo después de haber sido repatriado tras su detención en Israel junto al resto de integrantes de la expedición solidaria con Gaza, que partió del Puerto barcelonés el pasado 31 de agosto. Una iniciativa justa, que pretendía abrir un corredor marítimo para llevar ayuda humanitaria a la población víctima de los ataques del Ejército israelí.
Pero ese fin noble no justifica la forma de proceder de Coronas. El concejal independentista ha admitido que no pidió ninguna excedencia para ausentarse durante más de un mes de su puesto de trabajo. Y tampoco se plantea renunciar a su sueldo de esos días, a pesar de no tratarse de una baja ni de sus vacaciones.
"Siento que lo que he hecho forma parte del trabajo", ha aducido Coronas para justificarse, aún reconociendo que su misión ha sido "al margen de la institución".
Resulta, cuando menos, cuestionable que un dirigente político pueda ausentarse así de sus obligaciones laborales. Más aún cuando a cualquier otro ciudadano de a pie no se le consentiría, y sería penalizado por ello.