Imagen de archivo de una urna
El anhelo del nacionalismo catalán de cambiar el nombre del departamento de los Pirineos Orientales por "Pirineos Catalanes" no se hará realidad, debido al rechazo expresado por los propios ciudadanos de esa región del sur de Francia en una consulta pública.
La reivindicación, surgida del nacionalismo catalán y de sus entidades afines en los últimos años, ha caído en saco roto por clara mayoría.
Y es que casi la mitad de los 40.656 participantes en la consulta realizada del 22 de julio al 15 de agosto —un 10,5% del censo electoral— votaron en contra del cambio de nombre.
Así, un 47,21% optó por mantener la actual denominación de "Pirineos Orientales" —vigente desde la Revolución Francesa—, mientras que el 42,15% prefería que se llamaran "Pirineos Catalanes". La tercera opción, "Pirineos Mediterráneos", recibió un 10,64% de los sufragios.
El resultado de la consulta en lo que desde el nacionalismo llaman "Catalunya Nord" ha causado decepción en el independentismo y sus entidades afines, como Plataforma per la Llengua, que no ha ocultado su disgusto en sus redes sociales.