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Vic ha amanecido este jueves con carteles de los Comuns escritos en lengua árabe.

El partido de Jéssica Albiach, Ada Colau, Gerardo Pisarello y compañía, que tiene un concejal en el ayuntamiento de la ciudad, quiere mejorar sus resultados en las próximas elecciones. Y se ha propuesto crecer entre la comunidad magrebí creciente en la considerada capital de la Cataluña central.

Los carteles, también escritos en catalán, dicen textualmente que "los derechos no son negociables", y piden que no haya "ninguna persona sin padrón".

Esta imagen, que ya se ha visto en otros lugares del territorio aunque con partidos estrictamente musulmanes, ha llamado la atención en redes sociales.

Y es que pese a la inmigración que hay en este municipio, la extrema derecha también está allí en auge. Tanto con un Vox ya normalizado --hace años fueron a hacer un mitin y les lincharon-- como con una Aliança Catalana que con total seguridad irrumpirá en el consistorio en los próximos comicios locales.

Ambos se sumarían a Josep Anglada, el primer ultra moderno, que aspira a ser alcalde, tras años en la oposición, con su clásico "yo ya lo advertí".

Los Comuns, así pues, ven un potencial votante migrante en respuesta esta ola reaccionaria. Y en él, dirigiéndose en su idioma, parecen centrarse para pintar algo en la política municipal de Vic, una ciudad muy nacionalista que nunca le ha hecho mucho caso a todas las siglas que se han presentado en los últimos años en ese espacio.