Òscar Escuder, presidente de Plataforma per la Llengua
El nacionalismo catalán acaba de incurrir en una contradicción flagrante con la publicación de un estudio de la Universitat Pompeu Fabra (UPF), según el cual, los médicos que no atienden en catalán a sus pacientes catalanohablantes ponen su salud en riesgo. Y es que quienes más defienden esa tesis suelen ser los mismos que, a la vez, se desviven por imponer la inmersión monolingüe obligatoria en catalán a los alumnos castellanohablantes en la enseñanza pública de Cataluña.
Es el caso, por ejemplo, de Plataforma per la Llengua. La entidad ultranacionalista subvencionada por la Generalitat y otras administraciones públicas ha difundido en sus redes sociales una de las conclusiones del estudio en cuestión, según el cual, "no hablar la lengua del paciente puede empeorar los diagnósticos médicos".
🔴 Clar i català:
— Plataforma per la Llengua (@llenguacat) May 18, 2026
“𝑁𝑜 𝑝𝑎𝑟𝑙𝑎𝑟 𝑙𝑎 𝑙𝑙𝑒𝑛𝑔𝑢𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑝𝑎𝑐𝑖𝑒𝑛𝑡 𝑝𝑜𝑡 𝑒𝑚𝑝𝑖𝑡𝑗𝑜𝑟𝑎𝑟 𝑒𝑙𝑠 𝑑𝑖𝑎𝑔𝑛𝑜̀𝑠𝑡𝑖𝑐𝑠 𝑚𝑒̀𝑑𝑖𝑐𝑠.” 💉
La frase és una de les conclusions d’un estudi que revisa investigacions internacionals sobre salut i llengua.
Fil 🧵 pic.twitter.com/jr8WKTfdbF
La autodenominada "oenegé del catalán" ha dedicado un hilo en su perfil de X a dicha cuestión, en el cual opina sobre el tema apuntando que "garantizar la atención en catalán es garantizar el derecho a la salud. La lengua propia, pues, también forma parte de la cura". "Poder hablar con normalidad con el personal sanitario no tendría que ser una batalla cotidiana. Porque nos jugamos, literalmente, la salud".
Unas tesis que, sin embargo, Plataforma per la Llengua y otras entidades, personalidades y simpatizantes nacionalistas desprecian en el caso de la enseñanza. Y es que en ese ámbito, todas ellas defienden a capa y espada la inmersión monolingüe y obligatoria en catalán impuesta por la Generalitat en el sistema educativo público de Cataluña. Un sistema que excluye una lengua cooficial como el castellano en las aulas —excepto en su asignatura de Lengua y Literatura— y que, paradójicamente, consideran beneficioso para los alumnos castellanohablantes o que se expresan en otras lenguas diferentes. Que la inmersión pueda perjudicarles en su comprensión y resultados académicos, ni les inquieta ni se lo plantean: todo lo contrario.