La Guardia Urbana de Barcelona ha puesto una multa al presidente del grupo municipal del PP, Alberto Fernández, por estacionar su moto en la plaza Sant Jaume, donde están ubicadas las sedes de la Generalitat y el Ayuntamiento de esta ciudad.

Admite que el vehículo no llevaba ningún distintivo conforme el propietario es cargo público del Consistorio, pero el concejal asegura que los agentes de la Policía Municipal destinados a ese recinto le conocen perfectamente. No en vano, es uno de los políticos que más ha defendido la labor de este cuerpo policial y ha denunciado su falta de recursos. De casta le viene al galgo: Fernández es hijo de guardia urbano.

Al dirigente popular le apasionan las motos. Según indica en su declaración de bienes patrimoniales, posee una Scarabeo 60cc, una Scooter 150cc y una Custom 1200.