Lamine Yamal resolvió los problemas del Barça en apenas 10 minutos. Fue el tiempo que necesitó para inventarse una internada por la banda derecha y asistir a Lewandowski. Poco después, en una acción afortunada, el delantero de Rocafonda ha logrado el segundo tanto.
Flick está satisfecho con Lamine. Por su desequilibrio, por sus goles y, también, porque cada vez presiona más a los rivales. Parece haberse centrado el futbolista del Barça, que nunca se esconde en los momentos delicados. Tampoco lo hizo contra el Copenhague.
El jugador diferencial
Lamine es el jugador diferencial del Barça. El más desequilibrante. Con el balón en los pies, es una pesadilla para los defensas rivales. Nunca saben por dónde regateará el delantero, sin duda el mejor socio de Lewandowski.
Lamine celebra el primer gol del Barça
La Champions es el gran objetivo del Barça. Y de Lamine. El futbolista sabe que sus opciones de ser elegido Balón de Oro pasan por proclamarse campeón de Europa con su equipo. No hay escaparate mejor y el crack de Rocafonda tiene muy clara su misión.
