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El Barça de basket no carbura. Los mismos síntomas de antaño acechan al nuevo proyecto de Aleksander Sekulic, con intermitencias que dejan al equipo azulgrana a la deriva. La sección todavía mantiene cierto margen, puesto que la plantilla es íntegramente nueva tras cerrar 11 incorporaciones en el pasado verano. El cuadro catalán ya ha sido capaz de lo mejor y de lo peor en estos primeros partidos de la temporada 2026-27. La realidad es que estos altibajos alejan al conjunto barcelonista de todo título

Tras la dolorosa derrota a manos del Joventut de Badalona (113-89), el peor correctivo del curso hasta la fecha, el Barça iguala su balance en la Liga ACB a dos victorias y otras tantas derrotas. En la Euroliga, los pupilos de Sekulic también mantienen el equilibrio con tres triunfos y otras tres derrotas. La propuesta de juego dinámico del estratega esloveno todavía no ha convencido al Palau Blaugrana y lo cierto es que un técnico se postula como su posible sucesor si se consumase el naufragio definitivo.

Destituido

El Baskonia ha despedido a Paolo Galbiati después de sumar un único triunfo en las primeras cinco jornadas de la máxima competición continental. Irónicamente, el conjunto vitoriano se mantenía líder imbatido en el campeonato doméstico tras tres encuentros. El estratega italiano era la primera opción para ocupar el banquillo azulgrana el pasado verano.

Paolo Galbiati, entrenador destituido del Baskonia EFE

Sin embargo, en el Fernando Buesa Arena, sabedores de que el Barça iba tras sus pasos y que había aumentado su presupuesto, quisieron sacar rédito de su salida y reclamaron un millón de euros de compensación. De hecho, el Baskonia ya tenía escogido a Velimir Perasovic como recambio. El club que preside Joan Laporta ofreció 400.000 euros, pero no hubo manera de rebajar las exigencias.

Los métodos de Sekulic

La avaricia rompió el saco. Los dirigentes del Barça de basket pasaron al plan B y persuadieron a Sekulic para dirigir el nuevo navío azulgrana. Dos meses más tarde, Galbiati sale por la puerta de atrás de Vitoria y queda libre para coger las riendas de un nuevo equipo, ante la incredulidad de una afición que confiaba en su dirección.

Aleksander Sekulic reacciona durante la derrota del Barça de basket contra el Joventut de Badalona EFE

Paralelamente, los métodos de Sekulic tampoco terminan de calar en el Palau, con posesiones poco elaboradas, tiros rápidos y una defensa excesivamente blanda. La propuesta de un baloncesto rápido en transiciones no cuaja. El equipo catalán necesita sobrepasar los 100 puntos de anotación para imponerse en cada encuentro, pero en estático ante rivales ordenados se diluye. El técnico balcánico todavía dispone de un margen temporal, pero harán falta más conceptos para que las nuevas piezas del Barça encajen en el engranaje.