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El Barça de basket mejora. El equipo de Aleksander Sekulic transmite mejores sensaciones que, hace un año, el Barça de Joan Peñarroya. La idea está clara. El técnico esloveno apuesta por un baloncesto intenso y rápidas transiciones. El viernes, el Barcelona ganó en la pista del Besiktas por 82-95 con una gran actuación de Kevin Punter (24 puntos) y de Umoja Gibson (15 puntos), un base tan intenso como eléctrico.

Gibson es, posiblemente, la gran sorpresa de un Barça que necesita más de Justin Robinson y Tyrese Martin, dos fichajes de primer nivel que deben mejorar su rendimiento. Sekulic, de momento, está globalmente satisfecho con el rendimiento colectivo, aunque el equipo tiene margen de mejora. Tres son los aspectos que preocupan al técnico barcelonista, más allá del rendimiento del base y del alero.

Las lesiones

El Barça ha comenzado el curso con el juego interior muy debilitado. Suerte tiene Sekulic de que Balcerowski es un pívot que se multiplica en los malos momentos. Más intermitente se muestra Oliver Nkamhoua, ala-pívot finlandés con buena mano.

Nebo defiende un ataque del Valencia EFE

Sekulic, de momento, no puede contar con tres pívots lesionados. Tres jugadores interiores que deben aportar dinamismo y puntos, sobre todo Yoan Makoundou y Tosan Evbuomwan. También garantiza poder de intimidación Josh Nebo, que deberá adaptarse a un baloncesto mucho más rápido que el italiano.

La defensa

El Barça todavía recibe muchos puntos. Demasiados. En Estambul encajó 82, una cifra asumible. En Dubai, sin embargo, concedió 94 puntos al equipo de Xavi Pascual. Blindar la defensa es fundamental para un equipo fuerte cuando corre.

Tyrese Martin lucha por el balón en el Besiktas-Barça de basket de la Euroliga FCB

Sekulic quiere un Barça mucho más duro. Un Barça fuerte bajo los aros, bien posicionado en el rebote. El equipo tiene muchas lagunas. Sin la intensidad que pide el técnico esloveno, el Barcelona es muy vulnerable y sufre también en ataque.

Las pérdidas

El Barça de Pascual era un equipo con muchos sistemas. Muy bien trabajado tácticamente. El de Sekulic es mucho más intenso y físico. Las posesiones se multiplican y los jugadores todavía deben adaptarse al guion de su entrenador.

Robinson defiende a T.J. Shorts

El gran riesgo de apostar por un baloncesto tan físico es que el equipo pierda muchas pelotas. Robinson, de momento, tiene problemas y, curiosamente, sorprende la adaptación de Gibson, un base de perfil medio-bajo que sintoniza perfectamente con las ideas de Sekulic. Juan Núñez tampoco encaja muy bien con el modelo actual de un Barça que corre y corre, con prisa por ganar títulos después de tres años de sequía.

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