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La Masía es una fuente inagotable de talento y el FC Barcelona es muy consciente de ello. Un gran ejemplo es la plantilla del primer equipo culé, que está plagada de joyas formadas en casa como Lamine Yamal, Pau Cubarsí, Fermín López y Alejandro Balde. La lista es interminable y lo seguirá siendo si desde las oficinas se apuesta por una estructura de cantera potente, reforzada y con visión de futuro. Sea como sea, la realidad es que, por ahora, las perlas salen como churros y la última ha salvado a Juliano Belletti en el Barça B: un juvenil de 18 años que llama a la puerta de Hansi Flick.

Del juvenil al filial

Se trata de Álex Campos. El central diestro de la generación 2008 ha explotado esta temporada bajo las órdenes del técnico carioca. Arrancó el curso como futbolista del Juvenil A de Pol Planas, pero su buen rendimiento sumado a las bajas en defensa provocaron que Belletti contara con él para el filial.

Álex Campos, junto a Alexanko y Joan Soler, en la renovación de su contrato con el Barça FCB

Estuvo subiendo y bajando intermitentemente durante meses, pero en enero ya se quedó de manera permanente en el Barça B. Se trata de un central diestro con un toque de balón exquisito en salida de pelota, con potencia en jugadas aéreas y una delicadez que le permite jugar de pivote en algunas ocasiones.

Llama a la puerta de Flick

Aunque no es de los futbolistas más vistosos de la Masía, es muy regular, algo que ha derivado en mucho protagonismo con Belletti. De hecho, en su último choque liguero contra el Atlètic Lleida se vistió de héroe para sacar las castañas del fuego cuando más se necesitaba. Con un 1-1 en el marcador, Campos cabeceó un centro en el minuto 96 para ganar el encuentro y mantener las esperanzas de ascenso vivas en el Barça B.

Álex Campos marca de cabeza el gol de la remontada del Barça B contra el Atlètic Lleida FCB

Víctor Barberà y David Oduro felicitan a Álex Campos por el gol de la remontada en el Barça B-Atlètic Lleida FCB

En 2024, Álex se estrenó con el primer equipo en un entrenamiento. Flick lo probó para ver el nivel del central leridense cuando tenía únicamente 16 años, y aunque no le dio el debut oficial esa temporada, demostró que le sigue la pista. Ahora, tras su gol salvador en el filial y con la Liga casi finalizada, el técnico de Heidelberg podría volver a fijarse en él.

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