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El Barça de basket vive días inciertos. El de Xavi Pascual es un equipo indescifrable, con más talento que rendimiento, pero con una plantilla muy corta y jugadores que prestaciones muy bajas. Este jueves, en partido de la Euroliga, el grupo azulgrana venció al Valencia (62-66) en el Roig Arena, pero este domingo recibe al Real Madrid (19.00 horas) en la Liga Endesa.

La distancia entre el Real Madrid y el Barça es muy grande. El club blanco destina 49 millones de euros para los salarios de la sección de baloncesto, 20 millones de euros más que la entidad barcelonista. Los recortes pasan factura en el Palau Blaugrana, para desesperación de Pascual, sin margen todavía para poder fichar a un jugador desequilibrante.

La Liga Endesa

El Barça es tercero en la Liga ACB con un balance de 15 victorias y 7 derrotas, mientras que el Real Madrid acumula 20 triunfos y solo dos derrotas. En Madrid, curiosamente, el equipo azulgrana firmó, posiblemente, su mejor partido de la temporada. Ganó por 100-105, pero pronto comenzó la caída de un equipo blando en defensa.

Will Clyburn protege el balón en el Valencia Basket-Barça de basket de la Euroliga

El gran problema del Barça, defensa al margen, radica en el juego interior. No tiene pívots determinantes Pascual, preocupado por el bajo rendimiento de Willy Hernangómez y Fall. Vesely, por su parte, juega con molestias.

El mal momento de Punter

El Barça es más solvente en el juego exterior, pero la baja, por lesión, de Laprovittola es un problema añadido para Pascual. Las dudas se multiplican, actualmente, con el mal momento de Kevin Punter, el gran líder del equipo.

Kevin Punter, contra la Virtus

El escolta estadounidense solo sumó 3 puntos y capturó 2 rebotes en Valencia, en un partido muy exigente físicamente. Punter parece fundido. Está sin chispa. Y Pascual necesita su mejor versión para resquebrajar a un Madrid con más argumentos. Otra victoria ante el eterno rival podría tener un efecto balsámico antes de afrontar el tramo decisivo de la temporada. Otra derrota, en cambio, agravaría la precaria situación de un Barça en horas bajas. Muy bajas.

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