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El Real Madrid, como no podía ser de otra manera, ganó los tres primeros puntos de la Liga sobre la bocina. Con un gol en el minuto 90 de Carlos Espí. El elenco blanco venció al RCD Espanyol (1-2) con algo de fortuna, no por jugar mejor al fútbol que su rival. José Mourinho, frustrado con los jugadores, tuvo mano férrea desde el área técnica. Los gritos a Fede Valverde desde la banda, tras el tanto agónico del Madrid, fueron el claro ejemplo de que The Special One se quiere hacer respetar.

Esa es su misión en este Real Madrid, que tiene un vestuario con grandes egos, pero ninguno más grande que el de Mou. El pajarito Valverde se vio envuelto en una trifulca con Aurélien Tchouaméni y se posicionó en contra de Xabi Alonso. Así que el técnico portugués ya sabe qué hacer con él.

Los gritos a Valverde

Mourinho chilló a Valverde para darle instrucciones. Y aquí es dónde se ve el modus operandi del entrenador del Madrid con las grandes estrellas. Se impone claramente en el terreno de juego, pero luego alaba al jugador públicamente.

Fede Valverde durante el Espanyol-Real Madrid EFE

Del mediocentro uruguayo lamentó que no pudiera jugar con Eduardo Camavinga o Tchouaméni para lanzarse más al ataque. Le tocó hacer pareja con Bernardo Silva y ahí agradeció su labor. En el campo le pidió, por eso, que retuviera más el balón para que el partido no se volviera loco.

"No es un santo"

Con Vínicius Júnior, otra estrella blanca, habló Mourinho en el entretiempo. Le dijo que cuidara su comportamiento: "Debe tener un gran control emocional. He hablado con él en el descanso y le he dicho hasta el detalle: 'Si marcas un gol, atento con el modo en que vas a celebrarlo para tenerte en el campo'".

Vinicius Jr y Alex Calatrava discuten en el Espanyol-Real Madrid de la Liga EFE

Eso sí, finalizado el partido le defendió a capa y espada. Aseveró que es víctima de bullying y le lanzó un dardo. "No es un santo", apuntó, para luego decir que recibe demasiado. "Pienso que es una cosa que tiene un formato, algo que se repite de adversario en adversario. Primero le doy yo, ahora le das tú; ahora le doy yo, ahora le das tú. Si yo cojo una amarilla, le das tú. Salgo yo, que tengo amarilla, entra uno sin amarilla y le da", reflexionó el extécnico del Benfica.

"Estamos todavía en el 'bullying'

"Estamos en una era social de antibullying. Con Vini Jr. estamos todavía en el bullying, ya sea de adversarios o de público. Tenemos que educarlo al máximo y prepararlo al máximo", finalizó. Así es como Mourinho se gana el respeto de sus estrellas, a quien corrige ferozmente en los partidos, pero cuida de puertas hacia afuera.

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