Florentino Pérez levanta las manos durante un acto de campaña electoral de las elecciones presidenciales del Real Madrid REDES
Los personalismos son siempre difíciles de llevar. De entrada, cualquier cosa que acaba en ismo ya tiene una connotación que me molesta. En el Barcelona, de esto saben un rato. El problema del Real Madrid es que esta terminología es en singular. No existe debate porque el Florentinismo, trasladado a su Florentineza para no perder esta áurea que ellos mismos se dan, es irrefutable. El Real Madrid se ha convertido en la encarnación de una única personalidad e, incluso con unos estatutos imposibles, cuando alguien consigue entrar y enfrentarse cae como una cucaracha. Me parece ridículo el premio de consolocación que le han dado a su rival en las elecciones presidenciales diciendo que ha rozado el 30% de los votos y otras interpretaciones. Es tan triste que ni siquiera en la capital española conocen su nombre, más allá del apellido Riquelme.
La campaña de ambos ha sido pobre. Desde ir al Hormiguero por parte de uno y responder, por parte de otro, en un programa que nació con la finalidad de hablar de fenómenos paranormales. Me refiero al programa Horizonte de Cuatro. Realmente todo ello era absolutamente igual porque la partida ya estaba ganada desde el principio por Florentino Pérez. Si su poder ya era inmesurable, con la revalidación de su candidatura ha conseguido otro aspecto que él siempre ansía: que nadie le lleve la contraria.
Desde la otra gran capital catalana, Barcelona, las cosas se miran diferentes. Es evidente que si vamos a la comparativa entre una campaña reciente entre Joan Laporta y Víctor Font, con la de Madrid, la primera se queda en nada. Aquí, los titulares más gordos eran debatir si era ético hablar de macarrones en un debate. Allí, se nota el poderío y la partida se jugaba a otro nivel: ser extremadamente y desacomplejadamente millonario para seducir al votante final. Eso sí, la ética y los valores no están a otro nivel. Más bien son bajos, despóticos y oligarcas. Que les aproveche esta manera de entender un club de fútbol.