José Mourinho, pendiente de la última jugada del Benfica-Real Madrid

José Mourinho, pendiente de la última jugada del Benfica-Real Madrid BENFICA

Real Madrid

La brutal celebración de Mourinho en la cara de Arbeloa tras tumbar al Real Madrid

Trubin, portero del club lisboeta, hizo enloquecer a las más de 60.000 almas que había en Da Luz

Llegir en Català
Publicada
Actualizada

Noticias relacionadas

Como en el Camp Nou. José Mourinho es The Special One por algo. Si ya salió corriendo al césped del estadio barcelonista cuando su Inter de Milán eliminó al Barça en las semifinales, con los dos dedos apuntando al aire, el entrenador portugués emuló aquella imagen como técnico del Benfica y ante otro exequipo, el Real Madrid.

Esta vez, por eso, no corrió hacia el centro del campo y no se mojó por los aspersores. Mourinho corrió la banda, empapado por la lluvia que había en Lisboa, hasta plantarse delante del banquillo merengue, donde estaba su pupilo, Álvaro Arbeloa. Queriendo o no, lo celebró en su cara.

La imagen quedará para el recuerdo. Mourinho, en esto del fútbol, no tiene amigos y quedó demostrado. En la previa, aseguró que Arbeloa era su "niño" y uno de "los mejores hombres" que había conocido durante toda su trayectoria. El nuevo técnico del Madrid le contesto. Para él, siempre será "uno di noi". En Da Luz, escenario de La Décima, no hubo tregua.

El gol agónico

Mourinho no pudo contenerse con el gol, en el minuto 97, de Trubin, su portero. El Benfica ya gana por tres goles a dos, siendo muy superior al Madrid. Sin embargo, para clasificarse en la posición número 24, la última que da un boleto al play-off, necesitaba una diana más. El guardameta subió hasta el área contraria y remató limpiamente el balón, superando a Courtois.

El cabezazo de Trubin que tumba al Real Madrid en Da Luz

El cabezazo de Trubin que tumba al Real Madrid en Da Luz EFE

Tribun y el Benfica enloquecen con el gol en el descuento al Real Madrid

Tribun y el Benfica enloquecen con el gol en el descuento al Real Madrid EFE

Aquella era una gesta. El Madrid, pocos segundos antes, sabía que había perdido su puesto en el Top8 por el gol de otro club lisboeta, el Sporting, que eliminaba a su vez al Athletic. Y la fiesta continuaba en la capital portuguesa con el tanto de Trubin.

Mourinho, eso sí, después del partido pidió perdón a Arbeloa. "Le he pedido disculpas por cómo lo he celebrado. Es un hombre de fútbol, entiende que en ese momento, ahí, olvides que es el Madrid, que está Álvaro en el banquillo, olvides que está Chendo, que está Torrente...", sentenció The Special One en la rueda de prensa posterior al partido.