El jueves por la noche varios medios daban por hecho que Kylian Mbappé ya lo tenía hecho con el Real Madrid. Pero nada más lejos de la realidad. El que parece el último culebrón de este mercado de fichajes loco -tras la marcha de Messi a París y el regreso de Cristiano Ronaldo a Manchester- se resolverá sobre la bocina final, o al menos eso es lo que pretende el PSG



Así se interpreta el silencio de los dirigentes parisinos en las últimas horas. Por su parte, en el club merengue los tiempos son diferentes: el objetivo de Florentino Pérez y los suyos es cerrar este mismo fin de semana el fichaje de la estrella gala. "Ahora o nunca". Esta es la expresión que utiliza el diario Le Parisien, el medio francés más cercano a los mandamases de la entidad parisina, para describir la situación en estos momentos.

Florentino Pérez y Kylian Mbappé, en un fotomontaje / Culemania

Florentino Pérez y Kylian Mbappé, en un fotomontaje / Culemania

 

Desde Concha Espina se ha enviado una especie de utlimatum al Parque de los Príncipes: la oferta, teóricamente definitiva, es de 170 millones más diez en variables. Y el objetivo es que el PSG dé una respuesta este mismo fin de semana. 

No más allá del domingo

En el club blanco se ve como muy difícil cerrar la operación si ésta no se concreta antes de la mañana del lunes. Entonces Mbappé pondrá rumbo a la concentración con la selección francesa, que afronta tres partidos decisivos para la clasificación de Mundial 2022. Y todo ello con el reloj avanzando y con sólo 48 horas para el cierre definitivo del mercado (medianoche del martes 31). 

¿Hasta los 200 millones?

Con todo, está por ver si este supuesto ultimátum es realmente el movimiento definitivo del Real Madrid. Algunas voces señalan que desde la entidad merengue estarían abiertos a subir un poco más la oferta y alcanzar los 200 millones, entre fijos y variables

Kylian Mbappé celebra un gol con el Paris Saint-Germain, en la Ligue 1

Kylian Mbappé celebra un gol con el Paris Saint-Germain, en la Ligue 1

 

La austeridad en materia de fichajes del club blanco estos últimos años, más las ventas realizadas en estos dos últimos cursos, permitirían cuadrar los números. Y cumplir así el gran objetivo de Florentino desde la marcha de Cristiano Ronaldo: hacerse con su nuevo gran buque insignia para la próxima década y mirar a los ojos, también en materia de fichajes galácticos, a los clubes-Estado del continente.