Si no ha sido el partido más sencillo de toda la temporada, poco ha faltado. El Real Madrid se impuso con mucha solvencia en su visita a un Granada que ya no se jugaba nada más que el honor (1-4). Los blancos no se dejaron sorprender como el FC Barcelona ni tuvieron que sufrir como el Atlético.

Siguen sin depender de ellos mismos, pero el cuadro dirigido por Zinedine Zidane sigue vivo en la pelea por la Liga. Se encuentra a dos puntos de los colchoneros, a los que tiene el average ganado. Debe ganar los dos encuentros que le restan y esperar que el Atlético se deje puntos contra Osasuna Real Valladolid.

Dominio

El guión del choque quedó claro desde el primer minuto. El Real Madrid se adueñó del esférico y empezó a rondar el área de Rui Silva. El guardameta portugués, con una gran estirada, evitó que Benzema adelantara a los suyos en el 13'. No pudo hacer lo mismo ante el disparo de Modric en el 17' que se le coló entre las piernas.

Los jugadores del Real Madrid celebran un gol contra el Granada / EFE

Los jugadores del Real Madrid celebran un gol contra el Granada / EFE

Ni el gol madridista sirvió para espolear al Granada. El equipo nazarí ha completado otra gran temporada, accediendo hasta los cuartos de final de la Europa League y luchando por la clasificación europea hasta esta jornada. Pero lleva compitiendo desde agosto y ha llegado al último tramo del curso con la gasolina justa.

El Real Madrid siguió dominando y Vinicius, con un poco de acierto en los metros finales, podría haber anotado el segundo. Pero no lo hizo. Tuvo que ser Rodrygo quien enseñara a su compatriota cómo definir. Justo antes del descanso, realizó una gran conducción, esperó al momento justo y la cruzó al segundo palo. Fácil.

Más goles que acción

El guión de la segunda mitad siguió el de la primera. El Granada incrementó la presión, pero no llegó a incomodar al Real Madrid. Y eso que Jorge Molina puso el miedo en el cuerpo a los blancos en el 71'. El veterano delantero transformó a puerta vacía tras una gran parada de Courtois a disparo de Luis Suárez.

Modric contra el Granada / EFE

Modric contra el Granada / EFE

Los merengues gestionaron el 1-2 mejor de lo que lo hizo el FC Barcelona el martes en el Ciutat de València. Dos minutos después del gol de MolinaOdriozola puso tierra de por medio tras un centro de Hazard que se paseó por el área nazarí. En la jugada inmediatamente posterior, Benzema sentenció el choque tras un error clamoroso de Rui Silva en la salida.

El Real Madrid se impuso con mucha solvencia a un rival indolente y sigue vivo en la lucha por la Liga. Aunque el título siga lejos, ha hecho lo que debía hacer. Cosa que no pudo hacer el FC Barcelona.