Después de dos semanas de pretemporada, el nuevo Real Madrid pasará la madrugada del sábado al domingo el primer examen de altura del curso. El conjunto blanco se enfrentará al Bayern de Múnich en un encuentro correspondiente a la International Champions Cup. Será una prueba de fuego para uno de los equipos que más se ha movido a lo largo del verano.

Será también el momento de comprobar la adaptación de Eden Hazard, Luka Jovic, Ferland Mendy, Rodrygo Takefusa Kubo al sistema de Zinedine Zidane. Los nuevos jugadores han generado mucha ilusión a los madridistas, pero todo esto no servirá de nada si a la hora de la verdad no rinden.

El fichaje (casi) imposible

El Real Madrid ansía otro fichaje más: el de Paul Pogba. El francés es petición expresa del técnico y, aunque los blancos lo intentan, el Manchester United se sigue negando a traspasarlo. Los red devils requieren 200 millones de euros por un jugador que es imprescindible para el club y su entrenador, Ole Gunnar Solskjaer.

Paul Pogba jugando con el Manchester United / EFE

Paul Pogba jugando con el Manchester United / EFE

En la rueda de prensa previa al duelo frente al Bayern de Múnich, los medios preguntaron a Zidane por la posible llegada del centrocampista. El francoargelino, cansado de escuchar siempre la misma cuestión, espetó: "Respondo lo mismo siempre, voy a parecer tonto". Y a continuación, aseveró que "el club sabe qué queremos. Hay tiempo por delante. Vamos a ver qué es lo que puede pasar".

Complicado

El fichaje de Pogba está siendo complicado, pero no es nada comparado con la dificultad que están teniendo Florentino Pérez Zinedine Zidane para sacar a Gareth Bale del Real Madrid. El galés no se quiere ir y el técnico apuntó en rueda de prensa que "no es un problema. Puede pasar de todo, no ha cambiado nada desde junio".

Una foto de Gareth Bale y Florentino Pérez / Twitter

Una foto de Gareth Bale y Florentino Pérez / Twitter

El ex del Tottenham no es el único futbolista que está en la rampa de salida. Otro de los señalados es James Rodríguez, que se debate entre el Atlético de Madrid y el NápolesZizou apuntó que "es jugador del Real Madrid" y recordó que "hasta el último día puede haber cambios, entradas y salidas. Me anima trabajar con los jugadores que están aquí".

Zidane aún le queda mucho trabajo por hacer en el vestuario. La plantilla supera las 30 fichas y son muchos los futbolistas que no tienen futuro en el Real Madrid. Ahora solo falta encontrar equipos que estén interesados en ellos y, sobretodo, que los propios jugadores quieran salir. Bale, por ejemplo, no está por la labor.