Florentino Pérez sigue haciendo caja en la operación salida del Real Madrid. A cuentagotas y con cifras menores, pero el empresario español consiguió este miércoles endosar a uno de los descartes claros de Zinedine Zidane al Benfica. Se trata del delantero madrileño Raúl de Tomás, que esta pasada campaña jugó cedido en el Rayo Vallecano, y que firmó por cinco temporadas por el conjunto portugués. 

Las negociaciones, que se han alargado varias semanas, se cierran con una venta de 20 millones de euros pese a que Florentino pidiera por el ariete 35 millones de euros. El delantero tenía contrato en vigor con la entidad de Concha Espina hasta 2023, pero hasta la fecha había salido cedido hasta en tres ocasiones rumbo al Córdoba, Valladolid y Rayo Vallecano. 

Feliz

El delantero, que ya ha pasado revisión médica, se mostró feliz por firmar con el Benfica en su nueva aventura profesional que pone el fin definitivo a su vinculo con el Madrid, club en el que se formó desde juveniles: "Era un objetivo que yo tenía, dar un salto en mi carrera, creo que este es el mejor salto que podía dar. Estoy en el mejor club de Portugal y con muchas ganas de empezar. Vengo a meter goles, que es lo mejor que se me da hacer", explicó. 

Su venta supone otra inyección de capital importante para las arcas blancas. Asimismo, es el tercer futbolista blanco que cierra su vínculo con el club madridista tras la venta de Marcos Llorente al Atlético de Madrid por 40 millones de euros y la marcha de Kovacic al Chelsea por otros 45.

Tres salidas importantes para aligerar la plantilla blanda y sobre todo dar cabida a las nuevas incorporaciones blancas de este mercado: Rodrygo, Militao, Jovic, Hazard y Mendy.