Cristiano Ronaldo está hecho para ganar. Por lo civil o por lo criminal. No concibe la derrota como una posibilidad a sus 34 años y pese al palmarés que ostenta. Una cualidad que su técnico, Massimiliano Allegri, alavó tras la derrota ante la Roma del pasado fin de semana: "Solo se divierte si gana. Es más fuerte que los demás a nivel mental. Cada día encuentra una meta personal. Es realmente difícil para un jugador que ha ganado lo que ha ganado a los 34 años encontrar un nuevo objetivo".

Una cualidad envidiable, pero que a veces le ha dejado en evidencia. Abandonó el Real Madrid de forma inesperada en busca de un nuevo reto y con una hemeroteca repleta de imágenes de rabia, indignación y frustración en las derrotas, especialmente contra el Barça, pero su carácter no ha cambiado en la Juventus

Retratado

Un carácter que, en ocasiones, sobrepasa la soberbia y la mala educación y que, con la Liga ya ganada desde hace jornadas, Cristiano volvió a dejar su imagen muy tocada ante el conjunto de la capital italiana. Con el 0-0 en el marcador, el crack portugués se burló de Florenzi por su estatura tras un choque.

Una burla que se le giró en contra cuando el capitán de la Roma marcó el tanto que adelantó a los locales en la victoria. Asimismo, Cristiano se quedó sin ver portería y se alejó definitivamente, a falta de dos jornadas, del pichichi del torneo italiano.