Los jugadores del Barça celebran un gol en la victoria sobre el Getafe

Los jugadores del Barça celebran un gol en la victoria sobre el Getafe FCB

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La máquina letal de Hansi Flick iguala las ocho victorias del ‘Tata’ Martino: el mejor arranque en la historia del Barça

El equipo azulgrana suma 24 puntos de 24 posibles tras ganar al Getafe y afronta la temporada más ilusionante con un fútbol sublime que enamora al barcelonismo

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Pleno al ocho. El Barça de Hansi Flick es una trituradora. Suma 24 puntos de 24 posibles, con 34 goles en ocho partidos, tras ganar al Getafe. Los números son impresionantes y el juego, seductor. Pocas veces, la afición barcelonista tenía tan buenas sensaciones. Funciona el equipo del técnico alemán y encalla el Real Madrid de José Mourinho.

El Barça ha comenzado la Liga como una moto. Ha igualado el mejor inicio, firmado por el Barça del Tata Martino, pero aquel equipo no emocionaba. No seducía. El técnico argentino, una apuesta personal de Sandro Rosell, nunca comprendió la dimensión del club barcelonista y, sobre todo, la necesidad de jugar bonito. En el Spotify Camp Nou ganar es importante, pero también importan las formas. Y mucho.

El fichaje del Tata Martino

Hace 13 años, Rosell fichó a Martino como solución de emergencia tras agravarse la enfermedad de Tito Vilanova, el técnico que dirigió al Barça de la temporada 2012-13. El Barça de los 100 puntos. El entrenador argentino fue una apuesta personal del entonces presidente azulgrana. Una apuesta tan arriesgada como errática.

Sandro Rosell, en una imagen de archivo

Sandro Rosell, en una imagen de archivo REDES

Con Martino de entrenador, y Neymar como socio de Leo Messi, el Barça ganó la Supercopa en verano y comenzó la Liga con ocho victorias. Ganaba, pero no convencía el equipo. El técnico no comprendió la idiosincrasia del socio barcelonista ni las críticas cuando todo parecía ir bien. Pronto se cuestionaron sus métodos y el Barcelona perdió una Liga que hubiera conquistado si Mateu Lahoz hubiera dado por bueno un gol legal de Leo Messi en el último partido de Liga contra el Atlético, que se proclamó campeón al empatar en el Camp Nou (1-1).

El Tata Martino

El Tata Martino

El legado de Pep Guardiola

Hoy, el Barça es otra historia. El recuerdo de Pep Guardiola y su maravillosa obra (14 títulos de 19 posibles en cuatro años) queda ya muy lejano. Rosell fue sustituido por Josep Maria Bartomeu, máximo dirigente barcelonista entre 2014 y 2020. En marzo de 2021 volvió Joan Laporta a la presidencia de un club en crisis deportiva y económica.

Messi celebra su gol en Wembley

Messi celebra su gol en Wembley EFE

Cinco años después, la salud económica del Barça es dudosa, con una deuda disparada que podría alcanzar los 3.000 millones de euros. Otra cosa es el equipo de fútbol. En 2024, Laporta sí acertó de pleno con el fichaje de Hansi Flick, un técnico al que ya quiso fichar tres años antes.

Los éxitos de Hansi Flick

Flick, a diferencia de Martino, llegó a Barcelona con los deberes hechos. Conocía a todos los jugadores. Incluso a los jóvenes de la cantera. Y tuvo el acierto de actualizar el modelo barcelonista con un fútbol más físico y vertical, manteniendo siempre su vocación ofensiva y su gusto por la pelota.

El Barça celebra el título de Liga tras el clásico del 10 de mayo de 2026

El Barça celebra el título de Liga tras el clásico del 10 de mayo de 2026 FCB

En dos años, con Flick, el Barça ha ganado cinco títulos: dos Ligas, una Copa del Rey y dos Supercopas de España. La Champions es la asignatura pendiente. Del técnico y del club. El Barcelona se proclamó campeón de Europa por última vez en 2015. Hace ya 11 años. El Inter de Milán y el Atlético de Madrid frustraron el gran sueño de Flick y de Laporta.

La Champions del 2-8

Flick siempre será recordado por la Champions que ganó en 2020 con el Bayern. La del 2-8 al Barça de Quique Setién, Messi y Luis Suárez. Laporta, mientras, es el único presidente del Barça que puede presumir de haber ganado dos veces la máxima competición continental. Pero Laporta, impulsivo y optimista por naturaleza, quiere más. Quiere, como mínimo, la tercera. Y la tercera la puede ganar este año en Madrid. No sería en el Santiago Bernabéu, pero no estaría mal proclamarse campeón de Europa en el Metropolitano. En la casa de Gil Marín y Julián Álvarez.