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Frenkie de Jong es un futbolista que tiene una relación de amor y odio con la afición del Barça. El centrocampista neerlandés se recupera actualmente de una importante lesión de rodilla y este jueves se negó a firmar una camiseta a un aficionado que le esperaba en la Ciutat Esportiva Joan Gamper.

Terminada una nueva sesión de recuperación en Sant Joan Despí, Frenkie de Jong paró su coche para atender a los aficionados del Barça, la mayoría jóvenes. En un momento, un aficionado le pide que le firme una camiseta del equipo azulgrana y el futbolista le pide su nombre.

El diálogo entre ambos

"¿Cómo te llamas?", comenta Frenkie. El joven no se lo dice, para que no lo ponga en la camiseta, y añade: "Es que no llego a fin de mes", responde, admitiendo, indirectamente, que puede utilizar dicha camiseta para revenderla. "Ese no es mi problema", replica el jugador del Barça.

Frenkie, posteriormente, atiende a otros aficionados. Se mantiene tranquilo, sin perder el sentido del humor. Su negativa se explica por la preocupación y malestar de algunos futbolistas que saben que algunos tik-tokers revenden las camisetas en China, por unos 1.000 euros.

El problema de Iñigo Martínez

Hace dos temporadas, Iñigo Martínez no atendió a un aficionado y su respuesta fue un insulto. "Tonto" le dijo al entonces defensa del Barça, quien paró se vehúculo y se encaró con el hincha o vendecamisetas.

Iñigo Martínez se encara con un aficionado REDES

El negocio de las camisetas disgusta a los futbolistas, quienes habitualmente atienden las peticiones de los aficionados que acuden a la Ciutat Esportiva. Este problema, por ejemplo, también lo sufren algunos jugadores del Real Madrid, en Valdebebas.

El caso de Johan Cruyff

En el pasado, Johan Cruyff también solía atender las peticiones de los aficionados. Curiosamente, El Flaco se limitaba a estampar su firma, sin poner dedicatoria alguna por algún problema que había tenido en su etapa como futbolista del Barça.

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