Es la gran sensación de un Barça demoledor. El futbolista más decisivo. El que mejor refleja el carácter competitivo que quiere Hansi Flick. Es dinámico e intenso y en el Spotify Camp Nou acaban de descubrir que tiene mucho gol. Ya nadie se lamenta del fichaje frustrado de Julián Álvarez. En siete partidos de Liga, Raphinha suma ya 12 tantos. Una barbaridad.
Capitán del Barça por decisión de Flick, Raphinha vive sus mejores días como futbolista profesional. Es muy querido por el técnico alemán y por sus compañeros. También por la afición. Y Deco, el director deportivo, ultima la renovación de su contrato hasta 2030, con el visto bueno del presidente, Joan Laporta.
El elogio de Valdano a Romario
Raphinha ya forma parte del selecto grupo de brasileños que han triunfado en el Barça. Más allá de Evaristo Macedo, el idilio comenzó con Romario. O baixinho solo estuvo un año y medio en el Camp Nou, pero su primer curso fue maravilloso. "Es un jugador de dibujos animados", dijo Jorge Valdano, exentrenador del Tenerife y del Real Madrid, de él. En verano de 1993 prometió que marcaría 30 goles en la Liga y marcó...30.
Romario, en su época como jugador del Barça
Johan Cruyff alucinaba con Romario. El extécnico holandés no era partidario de jugar con un delantero centro clásico, pero con Romario todo era más sencillo. El problema es que el delantero enloqueció tras ganar el Mundial de 1994 y se enfrentó a Cruyff, de quien poco después dijo que era "el mejor entrenador" que había tenido.
Ronaldo y Rivaldo
El segundo brasileño que fue muy querido en el Barça en los años 90 fue Ronaldo. El Fenómeno. El auténtico Ronaldo. Su etapa barcelonista todavía fue más corta, un año, pero fue la mejor de su carrera deportiva. Marcó 34 goles en la Liga, algunos casi imposibles. El más recordado es el que logró en el campo del Compostela, con su técnico, Bobby Robson, alucinando en la banda.
Ronaldo celebra su gol al Compostela
Gol de Rivaldo al Valencia
Ronaldo se fue y, en verano de 1997, llegó Rivaldo, mucho más discreto. Su zurda era prodigiosa. Chocó con Van Gaal, obsesionado con que jugara pegado a la banda izquierda, tras ganar el Balón de Oro. Su mejor noche fue la del 17 de junio de 2001, contra el Valencia. El Barça necesitaba ganar en la última jornada de Liga para acabar cuarto y clasificarse para la Champions del curso siguiente.
Ronaldinho y la sonrisa
Rivaldo, muy introvertido y discreto con su vida privada, firmó su mejor partido. Marcó los tres goles del Barça (3-2), el último de una espectacular chilena desde fuera del área, tras amortiguar con el pecho un pase lejano de Frenkie de Boer. Joan Gaspart, entonces presidente, no quiso venderlo por los 53 millones de euros que ofrecía la Lazio en verano de 2001. Un año después lo regaló al Milan. Cosas del amic Joan.
Ronaldinho regatea a Sergio Ramos
Más talento y magia tenía Ronaldinho. Su sonrisa era contagiosa y él mejor que nadie simbolizó la recuperación del Barça desde 2003. Estuvo cinco años en Barcelona, en los que ganó dos Ligas y una Champions, la de 2006. A partir de entonces entró en una espiral autodestructiva, que culminó con su salida del club en 2008.
Neymar y su caída en picado
Un caso similar al de Ronaldinho fue el de Neymar, jugador del Barça entre 2013 y 2017, ganador de dos Liga y una Champions, entre otros títulos, con el equipo azulgrana. Futbolista con un gran dribbling, se perdió por la noche barcelonesa y el PSG pagó 222 millones de euros por él.
Neymar, durante la temporada 2015-16 en el Barça
Mucho más discreto y tranquilo es Raphinha, el último brasileño que seduce a la afición del Barça. Comenzó con dudas, pero hoy es imprescindible. Es el delantero centro de urgencia de Flick y suma ya 12 goles. Mejor que Lewandowski y Ferran juntos. Raphinha, admirado por todos, ya come en la misma mesa que las grandes estrellas brasileñas que triunfaron en el Camp Nou.
