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El Barça, enfrente, tenía posiblemente al rival y al escenario más duros hasta el momento. El Sevilla, con 13 puntos, está empatado con el Atlético y el Sánchez-Pizjuán siempre supone una prueba muy dura. Todas las jugadas estuvieron divididas en una primera mitad sin un claro dominador, en la que, gracias a una espectacular maniobra de Raphinha, el elenco de Hansi Flick logró empatar un gol en contra.

El Sevilla dispara primero...

El Sevilla se plantó muy bien en el campo. Esperando al Barça para salir al contragolpe. Sin embargo, el primer susto llegó de la bota zurda de Lamine Yamal, que desde fuera del área disparó con rosca y la buena estirada de Vlahodimos dirigió el esférico hacia el poste. Dominik Livakovic no tuvo la misma suerte.

Youssouf Fofana celebra su gol durante el Sevilla-Barça EFE

Perdonada la primera ocasión azulgrana, llegó el turno del equipo de Luis García Plaza, que aprovechó que Lamine Yamal no llegaba a las ayudas. Éric García se enfrentaba solo a Félix Correia. Y, tras un mal saque de banda, el Sevilla recuperó el balón y el lateral portugués envió un balón fuerte al primer palo. Youssouf Fofana se anticipó a Pau Cubarsí y a Andreas Christensen, a los dos, y Livakovic poco pudo hacer a un metro del remate.

... y Raphinha responde

Por suerte, el Barça, acostumbrado a responder rápido a los golpes, empató rápidamente. Joao Cancelo salvaba un contraataque como último hombre y, a los segundos, Christensen superaba dos líneas y habilitaba a Raphinha en el área. Reconvertido en Romario como está el brasileño, sentó a su defensor con un amago y definió con la derecha. A colocar.

Lamine Yamal durante el Sevilla-Barça EFE

La diana en Nervión fue la décima de Raphinha en siete partidos de Liga. De cerca le sigue un Lamine Yamal que se picó con el público hispalense. La estrella formada en la Masía trazó una buena pared con Fermín. El disparo le salió alto y la afición del Sevilla gritó de alegría. El extremo del Barça levantó una mano, aceptando las burlas de la hinchada local.

En sus botas tuvo Pedri la remontada, a poco del descanso. Fermín López se marchó de dos defensores por banda derecha y, en el punto de penalti, al mago de Tegueste se le escurrió el balón entre las dos piernas. Sin un dominador claro, con un desgaste tremendo, el Barça no logró amenazar con suficiencia a Vlahodimos. El siete de siete en Liga peligra. Rodri Hernández lo evitó en el añadido de la primera parte, con un robo providencial.

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