La afición del FC Barcelona se levanta de nuevo del asiento a brincos y gritos de alegría. El técnico del Barça, Hansi Flick, su cuerpo técnico y los jugadores han conseguido recuperar la ilusión del barcelonismo a base de trabajo. El talento no basta para competir al máximo nivel, y el estratega de Heidelberg se ha propuesto alcanzar el summum de su obra futbolística en el Spotify Camp Nou. Al término de la temporada 2025-26, el míster les pedía hambre a sus discípulos que regresaran de las vacaciones con la máxima ambición.
Flick ya avisaba antes del parón estival: "Esto es lo que quiero ver la próxima temporada; cuando la empecemos, que todos estén bien preparados para este reto, porque va a ser mucho más duro". Dicho y hecho, cuatro manitas en cinco partidos. Se dice pronto, pero el Barça no marcaba 22 goles en sus cinco primeros partidos oficiales desde 1950. Pero lo más importante, el Barça ha puesto la sexta marcha con otra exhibición inconmensurable en la Champions League, la gran obsesión del club y la afición.
Dos lluvias
11 años han transcurrido desde que el conjunto que entrenaba Luis Enrique levantara la quinta Orejona de su historia en 2015. Demasiado tiempo para un equipo de la magnitud del FC Barcelona. La base de la selección española campeona del Mundial y la Eurocopa tiene todos los ingredientes en forma de talento para alzar la sexta Copa de Europa.
Lamine Yamal y Raphinha celebran un gol del Barça contra el Feyenoord
El entrenador da el do de pecho para cumplir su sueño en el banquillo del Spotify Camp Nou, y los futbolistas reman en la misma dirección. El Feyenoord ha sucumbido ante dos lluvias; la tromba de agua y el aluvión de disparos sobre la portería neerlandesa. El temporal no ha amedrentado un coliseo culé cuya infraestructura ha soportado mejor que antaño las lluvias torrenciales. Por su parte, el equipo catalán ha salido a morder desde el pitido inicial con la misma actitud que los cuatro partidos anteriores.
Todos implicados
En una exhibición de intensidad, Raphinha ha ganado el duelo individual por el balón a un defensor para encarar portería y zafarse de otros dos rivales con un solo amago. El extremo brasileño ha abierto la lata en la primera mitad y también ha descorchado el champán tras el descanso con el doblete de la tarde.
Lamine Yamal, tras marcar de falta, corre a dedicarle el gol a Raphinha
Lamine Yamal, ya inmerso en esa versión sobrehumana merecedora de un Balón de Oro, también ha mojado con su primer gol de falta directa. Por si esto fuera poco, ha entregado sendas asistencias a Rapha y a Gabriel Jesús, que ha estrenado su contador goleador dos minutos después de pisar el césped para cerrar la manita (5-1). Tampoco puede pasar por alto el hambre de Karim Adeyemi después de encadenar tres suplencias. El extremo germano ha fusilado el arco desde fuera del área en una ocasión y ha rozado un gol de características similares.
El Barça más colectivo
El Barça destila intensidad y carácter independientemente de las piezas. El once de gala se diluye para dar paso a una unidad más amplia. Solo cinco jugadores como Joan García, Pau Cubarsí, Pedri, Lamine Yamal y Raphinha tienen su presencia asegurada en el esquema de inicio. Los demás rotarán a lo largo del año para mantener a raya la fatiga física en el tramo decisivo de la temporada. Los dos últimos cursos, las fuerzas escaseaban en los meses de abril, cuando las eliminatorias finales de la Champions League y la Copa del Rey se intercalaban con los partidos de Liga.
Los jugadores del Barça celebran un gol contra el Feyenoord
Esta vez, el director del área de fútbol, Deco, ha equipado a Flick con todas las posiciones dobladas para asegurar una rotación larga en un año futbolístico que rebasará, con toda probabilidad, los 50 partidos oficiales. Pocos privilegiados han repetido titularidad, porque el nivel de competencia sobrevuela en el vestuario las nubes.
Engranaje perfeccionado
Sobre el césped, no se atisban apenas las diferencias entre alineaciones, porque el Barça camina sobre las aguas de manita en manita. Solo el Athletic Club (2-0) se libró de un correctivo más severo en la primera jornada aplazada del campeonato doméstico, y el arquero Unai Simón tuvo todo que ver. El mejor portero del Mundial firmó ocho paradas como MVP del encuentro.
Gabriel Jesús celebra su estreno goleador con el Barça contra el Feyenoord
No corrieron la misma suerte el Elche (0-5), el Rayo Vallecano (5-2) ni, posteriormente, el Valencia (0-5) ni el Feyenoord (5-1). La ausencia de un 9 ha quedado en anécdota, puesto que Flick dispone de más pólvora que nunca a sus órdenes. Raphinha acumula ocho goles en cinco partidos, casi la mitad de las 21 dianas marcadas en 33 partidos la temporada 25-26. Fermín López ha cosechado cuatro goles y dos asistencias en cinco partidos, y Lamine Yamal ya cuenta con cinco tantos y dos pases de gol en otras cinco apariciones.
Los jugadores del Barça, en el partido contra el Feyenoord.webp
La activación de la presión tras pérdida carbura mejor que antaño y la defensa adelantada, a una altura más comedida, sufre menos a campo abierto. Los rivales sufren más dificultades para superar la marabunta de camisetas azulgranas que corren al unísono cuando no tienen la pelota. Cuando los delanteros contrarios superan la telaraña barcelonista, aparece el guardián Joan García, vigente Trofeo Zamora, para firmar intervenciones milagrosas y decisivas. Por el momento, solo ha encajado gol en una jornada liguera. En total, el héroe de Sallent ha recogido el balón tres veces en cinco partidos.
