El Barça, históricamente, ha sido un club comprador. Fichaba a los mejores futbolistas, muchas veces para tapar fracasos sonoros, hasta la crisis del coronavarius. Los Mundiales suelen ser el mejor escaparate para cualquier estrella. El mercado se activa como un resorte y el dinero circula a gran escala.
Josep Lluís Núñez, presidente del FC Barcelona entre 1978 y 2000, fichó a grandes jugadores tras un Mundial. Su primera contratación mediática fue la de Hansi Krankl, delantero centro austriaco que le marcó un gol a España en Argentina. El club barcelonista pagó unos 70 millones de pesetas (420.000 euros) al Rapid de Viena por un futbolista que tenía un acuerdo verbal con el Valencia.
El fichaje de Maradona
Cuatro años después, el Barça cerró el traspaso más importante de la era Núñez: el fichaje de Diego Armando Maradona. Considerado el mejor jugador del mundo, el crack argentino llegó al Camp Nou tras el Mundial de 1982 que organizó España. Su contratación se cocinó a fuego lento. Maradona jugó dos años en el Barça. Condicionado por una grave lesión y una enfermedad, exhibió algunas dosis de su gran talento, pero fue sentenciado por Nuñez. El expresidente le acusó de llevar una vida privada poco convencional. Demasiado agitada.
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Más convulsionado estaba el Barça cuatro años después. En 1986. Tras la decepcionante derrota en la final de la Copa de Europa contra el Steaua de Bucarest, en Sevilla, Núñez y Terry Venables sentenciaron a Schuster. Entonces, el club fichó a dos cracks: Gary Lineker y Andoni Zubizarreta. También llegaron Mark Hughes y Roberto, pero los malos resultados deportivos continuaron la tensiones explotaron en 1988, con el Motín del Hesperia.
Gary Lineker en su etapa como jugador del FC Barcelona
Johan Cruyff y Stoichkov
El Barça, con Johan Cruyff de entrenador, inició una era maravillosa en 1990, tras el Mundial de Italia. Su mejor fichaje, curiosamente, no fue un crack mediático, sino un delantero con muy malas pulgas: Hristo Stoichkov.
Stoichkov y Cruyff
La edad de oro del Barça de Cruyff terminó en 1994, tras encadenar su cuarta Liga y perder la final de la Champions contra el Milan (4-0) en Atenas. la salida de Zubizarreta fue el detonante de una crisis que se agrandó hasta 1994. Tras el Mundial de Estados Unidos, el club fichó a Hagi, un rumano con mucha clase, pero demasiado intermitente.
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Gaspart y Riquelme
Núñez, fiel a su política de fichar a los mejores jugadores, contrató en 1998 a Kluivert y Cocu, tras el Mundial de Francia, mientras que Joan Gaspart fichó a Riquelme (chocó con el técnico Louis van Gaal) y Mendieta tras el Mundial de 2002 que se celebró en Corea y Japón. Cuatro años después, tras el Mundial de Alemania, no hubo fichaje sonado. Llegaron Zambrotta y Thuram, y gracias.
Riquelme y Van Gaal
El Barça, en 2010, inició un nuevo proyecto. Sandro Rosell sustituyó a Joan Laporta en la presidencia. El abogado barcelonés había cerrado previamente el fichaje de David Villa, mientras que Rosell contrató a Mascherano, Afellay y Adriano.
Luis Suárez y el triplete
Más intenso fue el verano de 2014. El Barça, tras un mal año, tiró la casa por la venta. El fichaje más sonado fue el de Luis Suárez, por quien el club pagó 81 millones al Liverpool. También se contrató a Rakitic, Ter Stegen, Claudio Bravo, Vermaelen, Mathieu y Douglas. Meses después, el Barcelona cerró un curso histórico, tras ganar Liga, Copa del Rey y Champions con Luis Enrique en el banquillo y Messi, Suárez y Neymar como grandes estrellas.
Luis Suárez, Messi, Rakitic y Sergi Roberto celebran un gol
Cuatro años después, tras el Mundial de Rusia, Josep Maria Bartomeu optó por fichajes de perfil mucho más bajo como Arthur, Lenglet, Arturo Vidal y Malcom. Mucho más atrevido fue Laporta en 2022. Antes del Mundial de Qatar, celebrado por primera vez en otoño, el Barça fichó a Lewandowski, Raphinha, Koundé, Kessié, Christensen, Marcos Alonso y Bellerín.
Anthony Gordon y Joan Laporta, en un fotomontaje
Gordon, el primero
El Barça, de vuelta a la norma del 1:1, y todavía con Laporta de presidente, ya ha fichado a Anthony Gordon, pero su gran objetivo es Julián Álvarez, por quien podría pagar unos 150 millones de euros. El delantero argentino se sumaría a la gran lista de grandes fichajes del club tras un Mundial.
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