Es, posiblemente, el futbolista más imprevisible del Barça. Indescifrable. Es un delantero muy atlético y físico, con desborde y gol. Le falta regularidad y sacrificio defensivo, pero Hansi Flick está satisfecho con su rendimiento.
Marcus Rashford es un jugador especial. Puede jugar en las dos bandas y como delantero centro, pero Flick prefiere situarlo en la izquierda. En partidos que se atascan, es una buena solución para resquebrajar a las defensas rivales.
Decisivo en Pamplona
Más suplente que titular, Rashford fue el revulsivo que necesitaba el Barça en Pamplona. Fue el encargado de desordenar a Osasuna, un equipo muy bien trabajado defensivamente. Entró en la segunda parte y aportó dinamismo. Un centro suyo fue rematado perfectamente por Lewandowski, de cabeza.
Marcus Rashford durante el Barça-Celta
Rashford es feliz en Barcelona. No lo era en Mánchester, y todavía no sabe si se quedará en el Spotify Camp Nou o regresará a Old Trafford. Él tiene claro que quiere seguir en el Barça, pero depende de Deco y de Joan Laporta, presidente electo del club.
La opción de compra
El Barça tiene una opción de compra por Rashford cifrada en 30 millones de euros. Esta es la cifra que el club azulgrana pactó, el pasado verano, con el Manchester United al ceder al futbolista inglés. El problema es que el Barcelona no quiere pagar tanto por un buen actor secundario.
Raphinha celebra un gol ante el Sevilla
Rashford, mientras tanto, sigue a lo suyo. Esta temporada ha participado en 46 partidos en los que ha marcado 13 goles y ha dado 14 asistencias. Buenos números. El delantero inglés ya tiene 28 años y su actual valor de mercado, según Transfermarkt, es de 40 millones de euros.
Pendientes de Raphinha
El Barça no tiene prisa. Su futuro podría depender de Raphinha, tentado por Arabia Saudí. Hace un año fue la solución ante la imposibilidad de fichar a Luis Díaz. Fue una buena solución.
