Ronald Araujo celebra eufórico su gol ante el Rayo Vallecano

Ronald Araujo celebra eufórico su gol ante el Rayo Vallecano EFE

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Poca samba el día en que el Barça rindió homenaje a Ronaldinho: victoria gris para seguir líderes de la Liga

Un solitario gol de cabeza de Ronald Araujo en la primera parte sirve al equipo de Hansi Flick para tapar una tarde sosa en el Spotify Camp Nou y marchar al parón de selecciones con tranquilidad

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"El ego mata al éxito", pronunció Hansi Flick en septiembre tras empatar en Vallecas. El FC Barcelona, ahora, es otro equipo, y supo ganar al Rayo Vallecano en el Spotify Camp Nou aliándose con el balón parado. El partido, trámite a las 14:00 horas y antes del parón, se hizo largo, pero los azulgranas lograron sumar unos tres puntos muy necesarios para mantener a raya al Real Madrid en la Liga.

El fútbol es un juego de errores, y de circunstancias. Ronald Araujo, titular en lugar del tocado Éric García, se comió un desmarque de Pep Chavarría nada más empezar. Un buen pase al segundo palo fue errado por Carlos Martín. Joan García se abrió de brazos y piernas para parar lo imposible. Después el fallo llegó por parte de Pathé Ciss, que dejó a Raphinha solo frente al portero. El extremo azulgrana lo intentó con la diestra, con un disparo muy lento que se marchó fuera.

La redención de Araujo

E, igual que erran los futbolistas, también lo hacen los árbitros. Cordero Vega no señaló un posible penalti de Ciss sobre Lamine Yamal, que dejó un pase espectacular con el exterior que terminó en fallo de Raphinha en boca de gol, y tampoco otro de Fermín López, que chocó con Andrei Ratiu. Y fue entonces cuando Araujo, señalado en la primera acción, decantó la balanza. Joao Cancelo sirvió un córner al segundo palo y el defensa de Rivera le ganó la pugna a Ciss.

Ronald Araujo celebra su gol en el Barça-Rayo Vallecano

Ronald Araujo celebra su gol en el Barça-Rayo Vallecano

Remató de cabeza, y el balón impacto hasta en el poste, para colarse luego hasta el fondo de la red. Con un grito de rabia y un gran saltó lo celebró el 4 azulgrana. El partido se calmó. Solo lo alteraron dos cosas tras el gol de Araujo. Un susto con Joan, que volvió a llevarse la mano al gemelo del que se dolió ante el Newcastle --la interrupción sirvió a su vez para que Raphinha se cambiara las botas--, y otro de Fermín López.

¿Susto o estrategia?

El mediapunta de El Campillo se llevó la mano al isquiotibial, en el inicio del segundo tiempo, pero tan solo fue por culpa de un contacto con las botas de un jugador rayista. Con el Mundial a la vuelta de la esquina, y ambos convocados con España, no era el momento de pedir el cambio. Sí de dar oportunidades. Flick quitó a Lewandowski al descanso y dio entrada a Ferran Torres, pues ambos necesitan recuperar sensaciones.

Lamine Yamal durante el Barça-Rayo

Lamine Yamal durante el Barça-Rayo

El homenaje del Barça a Ronaldinho: la plantilla viste su camiseta antes del partido contra el Rayo Vallecano

Lamine Yamal, en cambio, volvió a ser titular, que entró al Spotify Camp Nou con la camiseta de Ronaldinho de la temporada 2005-06, como todos, y que llevó una cinta en la cabeza, precisamente emulando a Ronnie. Sin embargo, el genio de Rocafonda no logró dinamizar un encuentro disputado a las 14.00 horas.

Tranquilidad final

Y por eso a la hora de encuentro sacó a Dani Olmo y Marc Casadó. Fue cuando Joan volvió a ser clave. En un partido que se fue rompiendo paulatinamente, el portero de Sallent tuvo hasta tres intervenciones de mérito seguidas. Pedri, con los brazos, pedía calma. Se consiguió cuando Cordero Vega paró el encuentro al escuchar un silbato parecido al suyo entre la grada.

Joan García despeja un balón durante el Barça-Rayo

Joan García despeja un balón durante el Barça-Rayo

Una salida en falso de Batalla estuvo a punto de significar el segundo gol azulgrana y una transición rápida el primero del Rayo a falta de diez minutos. El Pacha Espino chutó por encima del larguero completamente solo en el área. El equipo culé se amparó en Joan para mantener la ventaja de un gol en el marcador. Cancelo, exhausto, tuvo que ser sustituido por Xavi Espart.

El Barça completó un partido gris, en el que, pese al homenaje a Ronaldinho, nadie puso la samba. Los tres puntos, eso sí, saben a gloria antes del derbi madrileño en el Santiago Bernabéu.