El Barça está mal. En crisis. El Atlético y el Girona han desnudado las carencias de un equipo con muchos desajustes. Con un fútbol muy plano y escasa intensidad, el todavía campeón de la Liga ya está a dos puntos del Real Madrid por deméritos propios.
Los últimos cinco días han sido horrorosos para el Barça. Desde la dimisión de Joan Laporta, el equipo parece haberse destensado. Con Yuste como máximo responsable del club, el balance es preocupante: dos derrotas, un solo gol a favor y seis en contra.
Hansi Flick y Joan García, decepcionados tras la derrota en el Girona-Barça
Hansi Flick, un técnico muy metódico y exigente, no está por la labor de introducir cambios. No contempla la posibilidad de retrasar la línea defensiva y se encomienda a los futbolistas. En los últimos partidos, varios son los errores que se han detectado.
1. El Barça ataca mal
El Barcelona es el equipo más goleador de Primera. Tiene futbolistas con mucho gol, pero las soluciones individuales no esconden un problema estructural. Muchos jugadores hacen la guerra por su cuenta. El equipo se rompe con mucha facilidad y cada pérdida es un suplicio. Sin Pedri, el Barça es mucho más frágil y previsible.
Ferran Torres pelea por un balón durante el Girona-Barça
2. Líneas muy separadas
Flick quiere que sus jugadores sean más intensos y dinámicos. Es muy exigente en la presión tras pérdida. El problema es que la distancia entre delanteros y defensas es muy grande. Los rivales encuentran muchos espacios para maniobrar y encarar la portería de Joan García.
Frenkie de Jong y Lamine Yamal durante el Girona-Barça
3. Jugadores señalados
Flick está preocupado porque muchos jugadores están mal. Nada que ver con su rendimiento hace un año. Koundé es un coladero por la banda derecha y Balde, por la izquierda. Frenkie de Jong alterna buenos partidos con actuaciones decepcionantes. Ferran ha perdido chispa y Éric ya no puede con todo. Lamine Yamal también debería ser más solidario en labores defensivas. Y Lewandowski ya no está para grandes esfuerzos.
