Objetivo cumplido en Praga. Ganó el Barça al Slavia y mantiene intactas sus opciones de acceder directamente a los octavos de final de la Champions. Dos goles de Fermín y uno de Dani Olmo y Lewandowski evitaron que el Barça se quedara tieso en la capital checa. La noche, desapacible, no fue buena para todos. Pedri, la brújula barcelonista, sufrió una lesión en los isquiotibiales.
Praga exigía la mejor del Barça. La más competitiva. En una noche gélida, el equipo de Hansi Flick se adueñó del balón, pero comenzó blando, con Raphinha como gran referencia barcelonista. Sin Lamine perdía desequilibrio el líder de la Liga, y el técnico alemán dio carrete a Roony. Más sorprendente fue la apuesta por Gerard Martín en detrimento de Pau Cubarsí, más vulnerable que hace un año.
El gol de Kusej
El Barça fue noqueado a los 10 minutos, con el gol de Kusej, tras un despiste colectivo al defender un saque de esquina. El Slavia no había marcado un gol en la Champions desde la primera jornada, un dato que retrataba, una vez más, la falta de tensión de Frenke de Jong.
El Slavia celebra su primer gol, de Kusej
El Slavia, muy físico, intentó desconectar a Pedri del partido, con un marcaje individual que también atormentaba a Fermín. No encontraba espacios el Barça, demasiado plano. Nadie parecía saltarse el guion. Si acaso Éric García, muy activo en defensa que probó suerte con un remate lejano.
Dos tantos de Fermín
Apretaba el Barça y cada vez sufría más el Slavia. Retrocedió unos metros el equipo checo y Fermín encontró la fórmula del gol para calmar la ansiedad barcelonista con un gol providencial. Frenkie, despistado en el gol local, estuvo acertado para asistir a su compañero. Minutos después repitió Fermín con un zapatazo desde fuera del área.
Fermín celebra uno de sus goles al Slavia
Fermín, por partida doble, rescató al Barça, castigado también por dos saques de esquina. El segundo, en el penúltimo suspiro de una primera parte con muchas alternativas. La segunda comenzó con el equipo de Flick mucho más metido en el partido y un gol anulado a Frenkie de Jong por fuera de juego previo de Lewandowski.
La lesión de Pedri
Flick, como siempre, movió ficha por la lesión de Pedri. Dio entrada a Dani Olmo, mientras que Rashford sustituyó a Roony. Y el mediocampista de Terrassa, con un potente remate casi sin espacio para maniobrar, firmó el tercer tanto del Barça en Praga.
El gol tuvo ya un efecto letal para el Slavia. El Barça, con la lección aprendida, no reculó. Al contrario, quiso más y Lewandowski, por fin, marcó su primer gol en la Champions. Fue la sentencia de un partido que comenzó con susto y que, poco a poco, amansó el equipo de Flick.
