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El Real Madrid se la tenía jurada al árbitro José Luis Munuera Montero desde el famoso "fuck off" de Jude Bellingham y su consiguiente expulsión en El Sadar, en febrero de 2025. El colegiado de Jaén denunció acoso a su familia desde aquel partido, e incluso se enfrentó a una investigación de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) por una supuesta incompatibilidad entre sus negocios y su labor como colegiado.

En la final de la Supercopa de España, después de tanto acoso, dio barra libre para las faltas tácticas del equipo merengue contra el Barça (3-2). Varios jugadores blancos se libraron de la amarilla en Yeda, y Frenkie de Jong se marchó expulsado directamente por una entrada a Kylian Mbappé justo por debajo de la rodilla del delantero parisino.

"Siempre se tira"

Aun así, Vinicius Jr terminó desesperado con las caídas de Lamine Yamal, derribado constantemente ante la imposibilidad de detenerlo. El atacante brasileño aseguró al trencilla que la joya de Rocafonda es propensa a los piscinazos, como captaron las imágenes de Movistar Plus. "Siempre se tira, siempre, te lo he dicho antes", gritaba el 7 merengue tras una caída del 10 azulgrana. 

El árbitro José Luis Munuera Montero enseña una tarjeta amarilla a Fede Valverde tras una disputa con Raphinha EFE

La tarjeta roja a Frenkie no admite discusión, pero sí que están en tela de juicio los eternos minutos de prolongación tanto en la primera como en la segunda parte. Tras los primeros 45 minutos, el cuarto árbitro levantó el cartel con tres minutos añadidos. Hasta ahí todo bien, pues había tenido lugar la pausa de hidratación para paliar las consecuencias del calor en Arabia Saudí. Vinicius Jr empató en el 47 con una acción individual, y Robert Lewandowski volvió a adelantar al equipo azulgrana en el 48.

Añadido del añadido

La diana del ariete polaco ya estaba fuera de tiempo, pero la celebración del empate podía conducir a un pequeño alargue de 30 segundos. Con esto, el tiempo extra se alargó todavía cuatro minutos más hasta que Gonzalo García restableció las tablas en el 51. Incluso, tras el saque de centro, Munuera Montero esperó unos segundo más hasta decretar la media parte.

El árbitro José Luis Munuera Montero media entre Jude Bellingham y Raphinha en la final de la Supercopa EFE

 

De nuevo, en la segunda mitad, el cartel enseñaba cinco minutos de alargue, y el sufrimiento culé con un jugador menos no terminó hasta el 97. En los dos minutos extra, Joan García detuvo sendos remates de Álvaro Carreras y Raúl Asencio que podrían haber mandado la final a los penaltis fuera de tiempo. 

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