Ter Stegen, Dani Alves, Piqué, Mascherano, Jordi Alba y Sergio Busquets. El Barça alineó a seis futbolistas de perfil defensivo en la final de la Champions de 2015 que ganó a la Juventus. Seis años y medio después, en Granada, Xavi Hernández alineó a los mismos futbolistas con un solo cambio: Eric García por Mascherano. La prometida renovación de la defensa sigue siendo una asignatura pendiente en el Camp Nou.

El Barça sigue sin encontrar la tecla para regenerar su defensa. Más allá de la portería, en la que fichó a Cillessen (13 millones de euros más dos en variables) y Neto (26 millones más nueve en variables), el club sigue sin encontrar un recambio de garantías para Sergio Busquets. En defensa ha fichado a futbolistas de perfil muy distinto por los que ha invertido 208,2 millones de euros fijos (al margen de las variables) por 14 futbolistas antes de recuperar a Alves para la causa azulgrana.

Aleix Vidal, primer fichaje

El Barça inició su declive en 2015. Ese año ganó cinco (Liga, Copa, Champions, Supercopa de Europa y Mundial de Clubes) de los seis títulos posibles. En verano llegó Aleix Vidal, que no pudo debutar hasta enero de 2016 por la sanción que la FIFA le impuso al club azulgrana por su política de fichaje de menores. El Barça pagó 17 millones de euros por un futbolista que apuntaba buenas maneras en el Sevilla, pero que tuvo poco protagonismo en el Camp Nou.

Samuel Umtiti, en un partido de Liga de la pasda temporada ante el Alavés / FCB



Umtiti, en un partido de la pasada temporada / FCB

Mucho más sonadas fueron las incorporaciones de la temporada 2016-17. La más exitosa, al menos en su momento, fue la de Umtiti, por quien pagó 25 millones de euros al Olympique de Lyon. El defensa francés rindió a gran nivel durante dos temporadas, hasta 2018, pero una lesión de rodilla de la que nunca quiso intervenirse tuvo consecuencias muy negativas para el Barça y el futbolista. Este lunes, el francés prolongó su contrato hasta 2026. Cobrará las mismas cantidades que hasta 2023.

El Barça también contrató a Digne (16,5 millones de euros, procedente del Paris Saint Germain) y Marlon (cinco millones) en la tercera y última temporada de Luis Enrique como técnico.

La era Valverde

El club, presidido entonces por Bartomeu, fichó a Semedo (35 millones de euros, procedente del Benfica) para compensar la marcha de Alves en la temporada 2017-18. Meses después llegó Yerry Mina, por quien se abonaron 12 millones de euros, en el primer curso de Ernesto Valverde en el banquillo azulgrana. Por ambos jugadores, al menos, el Barça ingresó bastante dinero. El Wolverhampton pagó 30 millones más 10 en variables por Semedo y el Everton abonó 30,2 millones, más 2,2 en variables, por el central colombiano.

Nelson Semedo en un encuentro con el Barça / EFE



Nelson Semedo, en un partido del Barça / EFE

La segunda inversión más elevado se hizo en la temporada 2018-19 con los fichajes de Clement Lenglet (el más caro, por 36 millones de euros), Todibo (1 millón), Wagué (pagó 5 millones al Euspen belga) y Araujo (1,7 millones), posiblemente el fichaje más rentable de los últimos años. 

Junior y Dest

El Barça también apostó fuerte en la temporada 2019-20 para presionar a Jordi Alba con un lateral izquierdo de nivel. El elegido fue Junior Firpo, por quien se pagaron 18 millones de euros al Betis. Un año después, en el curso 2020-21, el club azulgrana pagó 21 millones de euros por Sergiño Dest en su eterna búsqueda de un lateral derecho de garantías, un proceso que continuó en verano de 2021 con la contratación de Emerson --en total costó 15 millones y fue vendido por 25 al Tottenham--, con Eric García y, meses después, con el regreso de Dani Alves, titular en Granada con 38 años.

El próximo verano, el Barça fichará a dos o tres defensas. Mazraoui, lateral derecho de origen marroquí, acaba contrato en junio de 2022 con el Ajax y ya ha sido ofrecido al club azulgrana. Para la banda izquierda, el gran deseado es Gayà, del Valencia. Y para el centro de la defensa el sueño casi imposible es De Ligt, de la Juventus. El plan B es Christensen, del Chelsea, que llegaría con la carta de libertad. También acaba contrato en junio de 2022 su compañero Azpilicueta, que puede jugar en las dos bandas y como central, unas demarcaciones que exigen una renovación inmediata.