El Barça de Xavi ilusiona. Ganó un derbi más enérgico que delicado, con un penalti transformado por Memphis que alivió las penas barcelonistas y castigó la escasa ambición inicial del Espanyol. Débil en defensa y sin pegada, se agarró al Barça a un fútbol bien elaborado, pero sufrió horrores cuando se quedó sin gasolina y su rival enseñó los dientes. Dimata le perdonó la vida al grupo azulgrana, que descubrió a Abde.

La era Xavi comenzó con el derbi más igualado de los últimos años, con los dos equipos empatados en la clasificación y trayectorias antagónicas. La alineación ya delató al técnico de Terrassa, que apostó fuerte por Ilías, un joven extremo de origen marroquí de 17 años con mucho talento, ajeno a todas las movidas del último año en el Camp Nou. La elección de Ilías en detrimento de Dest fue toda una declaración de principios, confirmada con la posterior entrada de Abde.

Tres centrales

En el Espanyol, Vicente Moreno cambió su plan y se encomendó por la versión más conservadora, con tres centrales (Sergi Gómez, David López y Cabrera) para minimizar riesgos ante un Barça muy productivo pero ingenuo en el remate, con Gavi incómodo en la banda izquierda. Nico y Frenkie de Jong, en cambio, tuvieron mucha libertad para percutir en ataque y Memphis tuvo la primera ocasión de gol a los tres minutos y Nico probó fortuna poco después.

Persistía el Barça, mucho más intenso que refinado, y un error de Diego López pudo costarle caro al Espanyol, pero Del Cerro ignoró un pisotón de David López a Nico dentro del área blanquiazul que acabó con una tangana que recordó tiempos pasados, cuando los derbis eran más auténticos y menos mediáticos.

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Xavi Hernández y Vicente Moreno, durante el Barça-Espanyol / EFE

Superado el cuarto de hora, el Espanyol ajustó mucho mejor sus líneas y, poco a poco, corrigió sus desajustes. En el Barça, Xavi tendrá mucho trabajo porque su equipo tiene muchas carencias, sobre todo sin Dembelé y Ansu Fati, pero su propuesta futbolística es mucho más seductora que la de Koeman.

El penaldi de Cabrera a Memphis

Xavi intentó agitar el partido en el segundo acto al dar entrada a Abde por Ilías, y el partido entró en una nueva dimensión con el derribo de Cabrera a Memphis en el primer minuto. El delantero neerlandés, sin apenas coger impulso, engañó a Diego López y marcó para el Barça.

El Camp Nou, tras muchos meses de frustraciones y resignación, rescató toda su magia, como si el pasado que tanto atormenta a todos los estamentos del club fuera ya historia. El Espanyol, desbordado, parecía un mero invitado de la fiesta barcelonista hasta que Moreno dio entrada a Melamed y Morlanes por Puado y David López. 

Más espacios

El Espanyol, pusilánime y cicatero hasta entonces, avanzó las líneas y el Barça encontró muchos más espacios, un escenario que agradeció un Abde con mucho desparpajo que estuvo muy cerca de marcar su primer gol. Lo evitó Pedrosa.

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Dimata se lamenta tras su error en el Camp Nou / EFE

El Barça pasó de la agitación al pragmatismo cuando el Espanyol se pareció al Espanyol de esta temporada, otra vez con un buen trato del balón y  tres delanteros. Y con RDT buscando siempre el cuerpo a cuerpo con Mingueza, una vez más muy vulnerable.

El error de Dimata

Xavi acertó totalmente con Abde, mucho más trascendente que Ilías, y en los momentos de mayor incertidumbre rescató a Coutinho y Riqui Puig --sustituyó a Sergio Busquets, con molestias--. Generoso en el esfuerzo, el Barça acabó fundido, apretando los dientes y agradecido a Dimata, que emuló a Luuk de Jong a siete minutos del final. Poco después, RDT cabeceó al poste en un Camp Nou que vivió al límite, intenso como pocas veces, y celebró la victoria de manera efusiva tras un partido con.síntomas muy positivos y otros preocupantes.