Dos de dos para el FC Barcelona en la Liga. Tras vencer de forma contundente al Villarreal en la tercera jornada, el conjunto azulgrana hizo lo propio con el Celta de Vigo en la cuarta (0-3). Y lo hizo pese a la escandalosa expulsión de Lenglet cuando el encuentro todavía no había llegado al descanso.

El central francés vio la primera amarilla por una dura falta sobre Denis Suárez en la frontal del área. Hasta ahí, todo entraba dentro de la normalidad. La segunda fue el verdadero escándalo. Del Cerro Grande mostró la segunda amarilla a Lenglet por un ligero contacto con Denis Suárez en el centro del campo.

La cosa no pasó de ahí, de un roce. Sin embargo, el colegiado consideró que era suficiente como para enviar al zaguero galo a la ducha cuando solo habían pasado 44 minutos de encuentro. Los jugadores del Barça no se lo podían creer y Piqué vio una amarilla de regalo por protestar airadamente la decisión.

Fichaje

Rápidamente, Koeman sacó a Griezmann del terreno de juego y puso en su lugar a Ronald Araujo. El central uruguayo completó una muy buena segunda mitad y se mostró muy seguro. Demostró, una vez más, que está preparado para formar parte de la rotación del primer equipo del FC Barcelona.

Eric Garcia en el partido contra el Olympique de Lyon EFE

Eric Garcia en el partido contra el Olympique de Lyon EFE

Por muy alto que sea el nivel del charrúa, la expulsión de Lenglet evidencia que el equipo azulgrana necesita un cuarto central de forma urgente. Koeman no cuenta con Todibo Umtiti, por lo que si Piqué Araujo tuvieran algún problema antes del encuentro contra el Sevilla, el héroe de Wembley debería hacer malabares para alinear una pareja de centrales en condiciones.

El elegido desde hace tiempo es Eric García. El futbolista quiere regresar al Camp Nou, el Manchester City necesita venderlo y el FC Barcelona desea ficharlo. Pero no hay acuerdo entre las partes. Quizás la expulsión de Lenglet lo precipita. El club azulgrana necesita otro central más.