Ya no hay marcha atrás. Leo Messi quiere marcharse del Barça, de la que ha sido su casa durante más de 20 años, y nada podrá hacerle cambiar de idea. La primera intención del futbolista argentino era marcharse gratis, ejerciendo la cláusula liberatoria que le permitía salirse de su contrato este mismo verano. Así se lo comunicó al club vía burofax. 

 

 

Espadas en alto entre Messi y la junta directiva del FC Barcelona / EFE

Sin embargo, la postura del FC Barcelona le ha obligado a recular. La entidad azulgrana le argumentó que la mencionada cláusula caducó el pasado 10 de junio. Por tanto, solo podría salir pagando su cláusula de rescisión, que asciende a 700 millones de euros; o pactando un traspaso. Otra opción era forzar su marcha gratis a otro club, arriesgándose a que la justitica ordinaria le diese la razón. 

Messi no quiere guerra

Finalmente, el 10 optó por la opción menos bélica. No quiere una guerra con Bartomeu ni con el barcelonismo. Por eso, según avanzó El Periódico, habría solicitado a sus representantes que pidan al Barça una reunión para salir bien del club y que no se genere un conflicto.

No quiere que su marcha se convierta en una batalla entre él y la directiva. Por eso, está dispuesto a sentarse con el FC Barcelona. No para cambiar de opinión, sino para acordar una salida pactada, y la vía para facilitar su marcha. 

Bartomeu y Leo Messi en una imagen de archivo / EFE

Bartomeu y Leo Messi en una imagen de archivo / EFE

PSG y Manchester City siguen de cerca la situación de Leo. De hecho, son las únicas superpotencias capaces de llevar a cabo una operación de tal calibre. Asimismo, parece que Messi tiene claro su futuro: quiere reencontrarse con Pep Guardiola en Inglaterra. 

Los Skyblue cuentan con el OK del jugador. Solo falta la parte más compleja: llegar a un acuerdo con el club culé. En Manchester siguen haciendo números, y encontrando la manera para que la operación salga adelante. La opción de dinero más varios futbolistas se prevé la más asequible. Lo que está claro es que Messi es consciente que no podrá salir gratis. Y para el bien de todos, ha decidido ceder y sentarse con Bartomeu para acordar una salida pacífica. 

Leo Messi en un partido del Barça / EFE