El mundo sufre una de las peores crisis de su historia. El coronavirus ha sometido a todo el planeta, con más de seis millones de casos positivos y cerca de 370.000 fallecidos. La crisis no es solo sanitaria, sino que también hay consecuencias económicas e incluso sociales. Hay ciertos aspectos de la vida que ya no podrán ser como antes. No hasta que haya una vacuna.

Aunque es lo de menos, la nueva enfermedad golpea también al fútbol. El parón de las competiciones durante dos y tres meses ha mermado los ingresos de todos los clubes del planeta. Además, parece improbable que vuelvan a llenarse los estadios mientras no exista solución médica para el COVID-19.

Pesimista

Leo Messi, futbolista del FC Barcelona, analizó la situación actual en un reportaje de El País Semanal en el que participaron también otras estrellas como Rafa Nadal, el presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, el arquitecto Norman Foster, el chef Ferran Adrià y la cineasta Isabel Coixet.

Leo Messi, en un partido con el Barça | FCB

Leo Messi, en un partido con el Barça | FCB

El delantero argentino mostró su lado más pesimista y señaló que "el fútbol no volverá a ser igual". El 10 aseveró que "a casi todos nos queda la duda de cómo será el mundo tras lo que ocurrió. Muchísima gente lo pasó realmente mal porque les afectó la situación de alguna manera, como ocurrió con aquellos que perdieron a familiares y amigos sin despedirse".

Messi, si bien admitió que le ha afectado todo lo que se ha vivido, recalcó que "hubo muchas cosas negativas en esta crisis, pero no puede haber nada peor que perder a las personas que más quieres, eso me crea una frustración enorme y me parece lo más injusto de toda la situación que se ha vivido".

Nadal se defiende

Rafa Nadal, en cambio, es algo más positivo que el jugador del FC Barcelona. El tenista dijo a El País Semanal que se imagina "los estadios y las pistas llenos, es como me gusta verlos. Hay que ser pacientes y encontrar la medicina, pero no creo en la nueva normalidad. A mí me gusta ver a gente, abrazarla, compartir... y tenemos que buscarlo otra vez".

Rafa Nadal en un acto / EFE

Rafa Nadal en un acto / EFE

El manacorí ha sido crítico con la gestión de la crisis por parte del Gobierno español, lo que desencadenó que un sector de la población le reprendiera. En palabras a El País, el tenista señaló que "tengo las opiniones muy claras, pero no puedo pronunciarme si las cosas se están haciendo bien, muy bien, mal o fatal porque todo se politiza".

Nadal concluyó diciendo que "me da igual Casado, Abascal, Arrimadas, Iglesias o Sánchez. Que nos saquen de esta, tengamos el menor número de muertes posible y el menor impacto económico posible. Lo mejor sería que los que toman decisiones fueran los mejores en cada ámbito y sin aspiraciones políticas".