'Render' con la estructura del Spotify Camp Nou por plantas FCB
Los tres grandes errores en las reformas del Camp Nou: desde Núñez en 1982 hasta Laporta en 2026
La actual transformación del estadio sigue sin resolver problemas endémicos desde su construcción, en 1957
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El Camp Nou, inaugurado el 24 de septiembre de 1957, simbolizó el crecimiento del FC Barcelona. El estadio de Les Corts se había quedado pequeño y obsoleto, y el club proyectó un campo mucho más grande y moderno. Francesc Mitjans diseñó un estadio vanguardista, con capacidad inicial para 93.000 espectadores, que afronta la tercera gran reforma de sus 69 años de historia. En las tres transformaciones, dos lideradas por Josep Lluís Núñez y una por Joan Laporta, se han cometido errores importantes y algunos problemas siguen sin resolverse. Son endémicos.
Mitjans apostó por un Camp Nou abierto, en contraste con el Bernabéu, que tiene gradas mucho más verticales. El segundo graderío del Camp Nou es patrimonio protegido y está catalogado como bien arquitectónico de Barcelona. Este reconocimiento ha condicionado, por ejemplo, la gran transformación de Laporta.
El Mundial de 1982
La primera gran transformación del Camp Nou se remonta a 1982. El entonces presidente del Barça Josep Lluís Núñez aprovechó la celebración del Mundial de España para ampliar la capacidad del estadio con la construcción de una tercera grada asimétrica. Núñez se inspiró en el proyecto inicial de Mitjans que ya contemplaba la expansión del campo. La reforma del campo costó 665 millones de pesetas, unos cuatro millones de euros.
El Camp Nou antes del Mundial de 1982
El Camp Nou amplió su aforo hasta una capacidad máxima para 120.000 espectadores: 85.000 sentados y unos 35.000 de a pie. Núñez aprovechó la reforma del estadio para aumentar la masa social del Barça, que pasó de 77.000 socios a 108.000. El Real Madrid, el gran rival, apenas tenía 68.000 socios en los años 80. Durante dos décadas, el Barcelona fue la entidad más solvente, económicamente, del fútbol español.
Gradas descubiertas
El Barça dio un salto cuantitativo (y cualitativo), pero Núñez desaprovechó la oportunidad para cubrir totalmente las gradas del Camp Nou. En días lluviosos, la mayoría de socios y aficionados se mojaba en el estadio barcelonista.
Núñez vota, en 1989 Redes
La eliminación de las gradas de a pie por asientos, obligatoria a partir de los años 90, preocupaba a Núñez. La capacidad de todos los estadios menguó notablemente y Núñez dibujó una segunda remodelación del Camp Nou, mucho menos glamourosa que la primera.
Hundimiento del campo
"Si no podemos ampliar el campo por arriba, lo haremos por abajo", expresó el entonces presidente del Barça, en clara alusión a un proyecto intermedio que fue desestimado. Núñez hundió el terreno de juego unos tres metros y el estadio ganó nuevas localidades. Aún así, el aforo del Camp Nou pasó de 120.000 a poco más de 99.300 espectadores. A partir de entonces, no todos los socios tenían acceso al campo. Solo podían hacerlo quienes tenían, también, un asiento.
Final de la Champions de 1999 en el Camp Nou Redes
Núñez perforó el Camp Nou en verano de 1994, pero no resolvió los problemas de visibilidad de la primera grada, de escasa pendiente. Acercó los asientos al campo, pero la falta de perspectiva fue una queja habitual de muchos socios del Barça. En dicha reforma, el expresidente también construyó dos plantas de parking subterráneo en la Tribuna. Núñez, por otra parte, incrementó el espacio dedicado al Museo del club, durante muchos años, el más visitado de Cataluña.
El Camp Nou de Bartomeu
Casi 30 años después, en 2023, el actual presidente del Barça, Joan Laporta, inició la tercera transformación del Camp Nou. Durante 29 años, las obras que se realizaron en el estadio fueron menores. De chapa y pintura, y poco más. Núñez ya quiso modernizar el estadio en 1999, pero chocó con la oposición de los vecinos de Les Corts y el mismo Laporta encomendó un nuevo estadio a Norman Foster, prestigioso arquitecto británico, pero su proyecto fue rechazado cuando Sandro Rosell llegó a la presidencia del club, en 2010.
Recreación de dos proyectos de Nikken Sekkei para el Camp Nou FOTOMONTAJE CULEMANÍA
Once años después, Laporta rechazó el proyecto inicial de Josep Maria Bartomeu y Sikken Nikkei que contemplaba la demolición de la primera grada para construir otra con más pendiente. El actual dirigente optó por mantener la estructura del primer graderío y por derribar el tercero para levantar otra totalmente nueva. También apostó por dos anillos de asientos Vip y palcos. La reforma del Camp Nou diseñada por Bartomeu costaba 810 millones de euros. La de Laporta ascenderá, como mínimo, a 1.800 millones, tras aprobar los socios compromisarios una ampliación de 300 millones del crédito concedido por Goldman Sachs.
Las grandes mejoras
El nuevo Camp Nou tendrá ascensores, escaleras mecánicas, más puestos de restauración, más tiendas, un museo interactivo, nuevos asientos, nuevos lavabos, pasillos más amplios y 3.200 plazas de parking subterráneo. El gran cambio, sin embargo, llegará con la nueva cubierta, de 48.000 metros cuadrados, que protegerá los 104.600 asientos de las inclemencias meteorológicas. Del techo colgarán tres videomarcadores de última generación, aunque el club rechazó la opción de instalar un videomarcador de 360 grados, similar al del Bernabéu, por motivos económicos.
Un render del nuevo Camp Nou con los tres videomarcadores FCB
El futuro campo del Barça, sin embargo, sigue sin resolver los problemas de visibilidad de la primera grada y muchos socios se han quejado de que los nuevos asientos son muy estrechos e incómodos. También están descontentas personas con movilidad reducida por su ubicación, tras la última fila de la misma grada.
El área de parking del nuevo Camp Nou a mediados de julio de 2025 FCB
Primeras filas con nula visibilidad
Los aficionados del Barça ubicados en la primera grada del Gol Nord también han denunciado que las primeras filas tienen nula visibilidad del césped, por la U televisiva. El club ya ha expresado su voluntad de corregir dicha anomalía. En el otro fondo, el Gol Sud, la publicidad estática impide que los seguidores vean con claridad la línea de gol.
El Spotify Camp Nou desde la primera grada del Gol Sud. CULEMANÍA
La segunda grada, en cambio, es la que tiene mejor visibilidad. Sus localidades, con una inclinación mayor, eran las mejores en 1957 y lo siguen siendo 69 años después. En la reforma actual, el Barça ha ampliado los pasillos y ha modificado algunos accesos.
La asamblea de compromisarios
La estructura de las dos primeras gradas se ha reforzado en los últimos meses. En la asamblea de compromisarios, del pasado 19 de septiembre, Laporta informó de que se habían realizado 3.000 intervenciones en lugar de las 800 previstas inicialmente.
Panorámica de la asamblea de compromisarios FCB
"El nuevo Camp Nou volverá a ser el mejor campo del mundo. Y seguirá siendo el más grande de Europa", remarcó Laporta. El máximo dirigente también aseguró que el futuro estadio "será la salvación económica del club". El Barça espera ingresar entre 350 y 420 millones de euros por la explotación de un Camp Nou totalmente adaptado a las exigencias del siglo XXI que moderniza sus gradas pero no ha solucionado algunos problemas que siguen enquistados.