Gabriel Jesús ha llegado al Barça tras aceptar las condiciones salariales de la mayoría. Desde que Deco aterrizó en el Barça, y ya un poco antes, con Mateu Alemany, se instaló una política de salarios entorno a los 12 millones de euros brutos para los jugadores importantes que no eran grandes estrellas. Digamos que es un baremo que se aplica a la clase media-alta del primer equipo del FC Barcelona y que han asumido tanto Anthony Gordon como Karim Adeyemi. También el propio Gabriel Jesús.
Es la misma cifra que, en su momento, aceptaron casi todos los fichajes del año 2022: Ferran Torres, Raphinha, Koundé, Kessié, Christensen... Los jugadores llamados a tener más impacto pero que habían costado un traspaso, se quedaban en 12 brutos, mientras que otros jugadores quizá con menos peso aparente pero que llegaban con la carta de libertad, como Kessié y Christensen, se quedaban en la misma ficha porque su coste era menos elevado al no haber traspaso ni, por lo tanto, amortización. Lo que significa que el coste contable anual de Ferran, Raphinha y Koundé era bastante más alto que el de Christensen y Kessié, pero cobraban lo mismo.
El clan de los 12 millones brutos
El delantero de Sao Paulo, que llega a Barcelona procedente del Arsenal, percibía una ficha de 16 millones de euros en Londres. Allí llegó como un jugador top, previo desembolso de 52 millones de euros. Ahora, los gunners se lo querían quitar de encima. Sobre todo, les interesaba aligerar su ficha.
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En un primer momento, el acuerdo entre Gabriel y el Barça pasaba por un salario algo más elevado, pero el contrato era de dos años fijos y un tercer año opcional. Finalmente, se renegoció el acuerdo. Gabriel aceptó cobrar una cifra muy próxima a esos 12 millones brutos y el club, a cambio, le garantizó el tercer año como fijo.
De esta forma, el jugador tiene garantizados unos ingresos totales de 36 millones de euros en tres años. Sin impuestos, el importe que verá en su cuenta bancaria será, aproximadamente, de la mitad: unos 18 millones netos. Lo que quiere decir que ha renunciado a cobrar, en el global de los tres años, un total de 12 millones brutos. Seis millones menos en su cuenta.
Variables de 4,5 millones
El esfuerzo que hace Gabriel Jesús, lo hace porque quiere jugar en el Barça. Lo hace porque sabe que Mikel Arteta ya no cuenta con sus servicios en el Arsenal y la oportunidad que le ofrece el club presidido Joan Laporta puede ser única para relanzar su carrera. El delantero tiene 29 años y aspira a seguir mucho tiempo al máximo nivel si su rodilla se lo permite.
Gabriel Jesús celebra un gol con el Arsenal
En caso de que le salga bien al Barça el fichaje de Gabriel Jesús, también el Arsenal saldrá beneficiado. Aunque el traspaso entre clubes se cifró en 10 millones de euros, hay un importe en variables que puede ascender a los 4,5 millones de euros. Al parecer, tres millones son más probables de cobrar que el resto. Aunque, básicamente, son variables, como los de Gordon y Rodri, condicionados al rendimiento del jugador.
Salarios incrementados y Fair Play
Jugadores como Rodri son de los que sí que llegan como estrella y, por lo tanto, tienen una ficha bastante por encima de esos 12 millones brutos. Entre los 26 y los 30 kilos brutos. Otra liga. También cobran más Raphinha y Koundé desde que renovaron. Christensen, en cambio, cobra bastante menos que entonces debido a las lesiones y su ficha está en solo 5 millones brutos. El Barça le da una oportunidad para volver a ser importante, compitiendo el perfil zurdo con Gerard Martín, a cambio de rebajar su ficha.
Anthony Gordon, Julián Álvarez y Karim Adeyemi en un fotomontaje
Con todas estas operaciones, el Barça tiene ahora un margen salarial aproximado de 50 millones de euros para inscribir a un fichaje más en el mercado de invierno. Están por ver las necesidades de Hansi Flick. La prioridad, a priori, sigue siendo Julián Álvarez, aunque no se descarta que se acabe dando paso al central. Las hipotéticas lesiones que haya en los próximos cuatro meses se posicionan como la clave para tomar la decisión final. También el papel del propio Gabriel Jesús puede ser decisivo con Julián. De momento, le ha birlado el dorsal número 9. Tras una inversión en fichajes de 175 millones de euros y unos ingresos de 113 millones, el Fair Play del Barça se presenta bastante oxigenado.
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