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El FC Barcelona es un club multideportivo, internacional y globalizado. Los colores azulgranas traspasan fronteras y, en la mayoría de disciplinas, acaban sobresaliendo como uno de los máximos referentes. El Barça es puntero en fútbol masculino, fútbol femenino, baloncesto, balonmano y hockey patines. Una verdadera fiesta del deporte. Sin embargo, ahora mismo, el mercado amenaza con arrasar dicha hegemonía: la inflación revienta los planes en todos los deportes.

Y es que no hay quien se salve. Ni Hansi Flick, ni Aleksander Sekulic, ni Pere Romeu, ni Carlos Ortega. El Barça se resiente y tan solo hace falta repasar el mercado de cada uno de los equipos.

Joan Laporta en un acto del FC Barcelona FCB

Las cláusulas del basket

Un ejemplo muy evidente es el del Barça de basket. Desde la marcha de Mirotic y Jasikevicius, el conjunto azulgrana no levanta cabeza. Son muchas las razones que han llevado al cuadro culé a encadenar dos temporadas consecutivas sin levantar un título, pero la más importante, quizá, es su incapacidad de competir con el resto de clubes en el mercado.

Toko Shengelia se lamenta durante un partido del Barça de basket contra el Valencia Basket EFE

Este mismo verano, Tornike Shengelia y Moses Wright han abonado su cláusula de rescisión para abandonar el Palau Blaugrana. Cada uno de ellos ha pagado 900.000 euros, que, evidentemente, pagan sus nuevos clubs: Dubai Basketball y Olimpia Milano. Y el Barça, sin poder hacer nada: adiós y a por otro jugador.

Moses Wright, pívot del Zalgiris REDES

Nuevo blindaje

El conjunto culé no es capaz de retener a sus estrellas y, ahora, está tratando de remediar el problema de la inflación con un blindaje de contratos más agresivo. De hecho, según ha podido saber Culemanía, cuando Shengelia firmó su contrato el verano pasado, la cláusula que figuraba en el acuerdo se fijó en 300.000 euros, pero tras pactar una renovación en marzo de este año, el club barcelonista decidió aumentarla a 900.000 euros.

Kevin Punter, defendido por Brancou Badio en el Barça de basket-Valencia Basket FCB

El movimiento aspiraba a blindar al 4 georgiano y, por lo tanto, evitar una marcha prematura. Al final, 900.000 euros no han sido suficientes. No obstante, con Joel Parra y Kevin Punter, el Barça de basket no ha querido repetir la historia. Ambos cracks cuentan con una cláusula de rescisión muy elevada en sus contratos. La de Parra sería cercana a los dos millones de euros y la de Punter rozaría los ocho kilos; dos anualidades de su salario.

Imposible luchar contra Kang

Lo mismo sucede con el Barça Femenino. Pere Romeu encadena ya dos veranos de absoluto terror. En cuestión de dos años, el conjunto azulgrana ha perdido a Alexia Putellas, Mapi León, Ona Batlle, Salma Paralluelo, Ingrid Engen, Jana Fernández y Lucía Corrales. Una escabechina. ¿El motivo de su marcha? Lo de siempre: el mercado inflado.

Alexia Putellas, en su presentación con el London City Lionesses junto a Michele Kang LONDON CITY

Todas y cada una de las jugadoras mencionadas ha abandonado el Barça Femenino para unirse a un equipo con más flexibilidad económica. No es ningún secreto que Michele Kang domina el mercado. La empresaria de origen coreano ha desmantelado el plantel de Romeu, robando hasta seis futbolistas culés en los últimos dos veranos.

Kika Nazareth y Kerolin Nicoli conversan antes de coger el autobús rumbo a Andorra FCB

La única manera que tiene el Barça Femenino para seguir en lo más alto del fútbol femenino mundial pasa por jugar al mismo juego y eso, precisamente, es lo que ha hecho Joan Laporta este mercado. El club culé se ha desembolsado 1,2 millones de euros por Kerolin Nicoli, formalizando el mayor traspaso de la historia de la sección.

Las ventajas del fútbol masculino

En el Barça de balonmano sucede lo mismo y, el único equipo que no ha sufrido tanto dicho incremento en el mercado, ha sido el conjunto absoluto del fútbol masculino. El reciente éxito de la plantilla de Hansi Flick ha vuelto a convertir al FC Barcelona en un escaparate de talento brutal. Todos quieren venir y nadie se quiere ir.

Hansi Flick y Marcus Sorg en la pretemporada del Barça en Inglaterra FCB

Eso hace que la dirección deportiva azulgrana tenga ciertas facilidades y ventajas a la hora de negociar, aunque no puedan igualar ni de lejos las propuestas de sus competidores. Con Anthony Gordon pasó algo similar. El Bayern de Múnich lo tenía atado, pero cuando el Barça entró al trapo, el extremo inglés se cerró en banda: solo quería fichar por el Barça.

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