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Real Madrid y FC Barcelona mantienen posturas muy alejadas. Desde que el Barça se bajó del barco de la Superliga, las relaciones entre ambos clubes están rotas. Y Florentino Pérez, como ya anunció cuando fue reelegido como presidente merengue, no piensa conceder ni un segundo de respiro al club azulgrana con el caso Negreira.

La entidad blanca ha solicitado al juzgado de instrucción número 1 de Barcelona otra prórroga de seis meses. Considera el Real Madrid, personado en la causa, que la "pormenorizada investigación llevada a cabo en fase de instrucción" por la Guardia Civil, contiene "elementos y evidencias, directas e indiciarias, más que consolidadas de la comisión de un delito continuado de corrupción deportiva".

El Madrid pide facturas a la Guardia Civil

El juez ya acordó prorrogar el caso hasta el 1 de septiembre y ahora pide medio año más. Aparte, hace algunas semanas, el Madrid envió a la UEFA un dosier con, teóricamente, pruebas que demostrarían la culpabilidad del Barça, a quien Florentino acusó de robar Ligas. Junto a la solicitud hecha al magistrado, el club merengue también ha requerido al juez que pida todo el sistema de compliance azulgrana realizado entre el año 2010 y el 2018.

Montaje sobre el 'caso Negreira' con Laporta, Josep Contreras y los Negreira EL ESPAÑOL

El Madrid quiere acceder a los controles para conocer si se hacía, supuestamente, algo para combatir la corrupción deportiva. Ha sido el exárbitro Xavier Estrada Fernández el que ha avanzado la información a través de su cuenta de Twitter. También ha desvelado que la institución blanca ha solicitado a la Guardia Civil que aporte las facturas, autorizaciones de pago, circuitos internos y auditorías de las empresas Tresep, Radamanto y Best Norton, vinculadas al exdirectivo culé Josep Contreras.

Un "sistema estructuralmente viciado"

El club que preside Florentino sostiene que la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y el Comité Técnico de Árbitros (CTA) poseían un "sistema estructuralmente viciado". Ello fue lo que permitió los pagos a Jose María Enríquez Negreira, exvicepresidente del CTA.

José María Enríquez Negreira y su mujer Ana Paula Rufas EFE

Finalmente, el Madrid asegura que en la RFEF "imperaba un sistema de evaluación, calificación y promoción de los árbitros basado en la arbitrariedad y el clientelismo, que ha sido calificado judicialmente como de 'corrupción sistémica'".

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