Joan Laporta habla con Aleksander Ceferin en el palco durante el Barça-PSG EFE
Los puntos de fricción entre el Barça y la UEFA todavía pendientes de resolver: doble amenaza de sanción
El organismo presidido por Aleksander Ceferin conserva varias carpetas pendientes respecto al FC Barcelona y el Real Madrid puede dinamitar su relación
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La UEFA y el FC Barcelona mantienen una relación ciertamente complicada. Entre 2021 y 2025, ambos entes guardaron una distancia de posiciones considerable. El nacimiento de la Superliga dinamitó los vínculos entre Joan Laporta y Aleksander Ceferin, dando comienzo a una etapa inédita de enemistad que no ha cesado hasta este 2026. Ahora, con el proyecto de A22 enterrado, Barça y UEFA parecen haber recuperado su buena relación. No obstante, existen dos grandes puntos de fricción: doble amenaza de sanción.
Y es que con la entrada del FC Barcelona a la ECA (European Clubs Association), Jan no consiguió borrar de un golpe todos los problemas del pasado. Aunque son muchas las carpetas pendientes por cerrar en su particular relación, hay dos casos en concreto que condicionan el futuro del ente barcelonés de manera relevante: las sanciones por el Fair Play y el caso Negreira.
Joan Laporta, Aleksander Ceferin y Nasser Al-Khelaifi charlan distendidamente en el palco de Montjuïc EUROPA PRESS
El 'Fair Play' y el patrimonio neto negativo
El primer dilema viene de lejos. El pasado julio, la UEFA multó al Barça con 15 millones de euros. Laporta, al reconducir las relaciones con Ceferin, logró esquivar una sanción de 60 millones de parte de la primera cámara del comité de control financiero de clubes (CFCB), a cambio de mejorar la situación con el patrimonio neto negativo.
Aleksander Ceferin y Joan Laporta con el logo de la UEFA Culemanía
Y es que si el Barça no cumple con una serie de objetivos para reducir el patrimonio neto negativo, podrá empeorar su multa, de los 15 millones a los 60 kilos el año que viene. Los 45 millones condicionales se dividen en dos --22,5 millones en el presente ejercicio y 22,5 en el siguiente--. El primer objetivo es tener un "déficit máximo de Football Earnings de 5 millones de euros". Este término hace referencia a la diferencia entre ingresos y gastos relevantes.
Aleksander Ceferin, en el 50º congreso de la UEFA EFE
De este modo, el Barça debe cerrar las cuentas de esta temporada con pocas pérdidas y, para la temporada 2026-27, tener "superávit". El objetivo final propuesto por la UEFA, si no multará con los otros 22,5 millones, es el siguiente: "El club cumplirá los requisitos de estabilidad con un superávit agregado de Football Earnings o un déficit agregado de Football Earnings dentro de la desviación aceptable con respecto a los periodos de referencia que finalizan en 2024, 2025 y 2026".
Florentino no da tregua con el 'caso Negreira'
Es evidente que dicho caso es importante; 60 millones es mucho dinero. Sin embargo, en la gestión del caso Negreira, el Barça se juega aún más. Este mayo, Florentino Pérez confirmó en su ya famosa rueda de prensa que iba a poner a disposición de la UEFA un dossier de 500 páginas con “hechos objetivos” demostrando que el Barça “pagó durante dos décadas” para condicionar el arbitraje a su favor.
Montaje sobre el 'caso Negreira' con Laporta, Josep Contreras y los Negreira EL ESPAÑOL
“La UEFA no puede consentir que el fútbol más importante, que es el de Europa, esté bajo la sospecha de una corrupción pagada durante 20 años. Vamos a ver qué pasa por lo penal y luego por lo deportivo”, expresó el mandamás merengue. El dossier ya ha sido presentado y, aunque la UEFA no acostumbra a tomar partida en casos como este sin una sentencia firme de la justicia, el Real Madrid puede ejercer presión por otro lado.
4.500 millones de euros sobre la mesa
Y es que la Superliga pasó a mejor vida hace cinco meses, pero, aún así, sigue causando estragos. Antes de la desvinculación final del proyecto por parte del Real Madrid, club blanco y A22 Sports Management impusieron dos demandas a la UEFA por los daños y perjuicios causados por “actuar como un monopolio” en la lucha de la Superliga para alterar el modelo de competición de la Champions League. En febrero, Ceferin y Florentino llegaron a un principio de acuerdo para enterrar el hacha de guerra, pero, a falta de un acuerdo definitivo, su requerimiento sigue en pie.
Joan Laporta y Florentino Pérez, durante una reunión de la Superliga REDES
Es decir, aunque el Real Madrid y la UEFA han entrado en una nueva etapa de reconciliación, aún falta solucionar una discusión ciertamente importante. Tan importante, que 4.500 millones de euros están en juego. Ese es el monto total que el Real Madrid le pide a la UEFA por daños y perjuicios.
Doble negociación
De este modo, ahora mismo, el Real Madrid tiene abiertas dos negociaciones con la UEFA y la situación de ambas no podría ser más distinta. En una, el club blanco tiene una demanda de 4.500 millones sobre la mesa como condicionante del acuerdo. Y en la otra, es Ceferin quien actúa desde una posición de poder completamente superior a la de Florentino.
Joan Laporta, Aleksander Ceferin y Nasser Al-Khelaïfi, en el palco de Montjuïc durante el Barça-PSG EFE
Aunque los casos no están conectados por ningún tipo de vínculo directo, cuesta creer que el desenlace de uno no vaya a afectar al otro y eso afecta indirectamente al FC Barcelona. Florentino podría usar las negociaciones sobre la Superliga como elemento de presión en la queja del Real Madrid a la UEFA por el caso Negreira. A simple vista, ambas negociaciones no tienen nada que ver, pero el desenlace de una podría afectar directamente al desenlace de la otra. Doble peligro de sanción para el Barça.