El render del nuevo Camp Nou que presentó Bartomeu: con el nombre en la cubierta e iluminado por la noche FCB
La propuesta del nuevo Camp Nou en 2016 resuelve los problemas de montaje de la cubierta: más rápida y menos compleja
Las modificaciones del techo azulgrana impuestas por IDOM en 2021 convirtieron el proyecto en uno más avanzado tecnológicamente e innovador
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Las obras del Spotify Camp Nou siguen a lo suyo. Mientras los jugadores culés están de vacaciones o disputando el Mundial, en Barcelona, los trabajadores de Limak continúan dejándose la piel para finalizar la construcción cuanto antes. "Será el mejor estadio del mundo", expresó Joan Laporta en marzo. No obstante, existen varios obstáculos que, ahora mismo, impiden al Barça cumplir su cometido. Uno es la falta de dinero y, otro, es la cubierta.
Cinco meses de montaje
El techo azulgrana se instalará en verano de 2027 cuando acabe la Liga y, aunque Jan quería evitar el regreso a Montjuïc, la realidad es que el montaje será tan complejo que requerirá más tiempo del previsto. "Serán entre cuatro y cinco meses", confesó Joan Sentelles, director de operaciones del FC Barcelona, en una entrevista para La Vanguardia.
Así será la nueva cubierta y el 'skywalk' del Spotify Camp Nou reformado FCB
El plano cenital de la cubierta del nuevo Camp Nou con el mirador YOUTUBE
El hecho de trasladarse cierto tiempo al Estadi Lluís Companys repercutirá directamente a los ingresos por ticketing del club culé y, en general, generará una facturación mucho menos elevada que la que se registrará el próximo curso 2026-27. No obstante, no hay otra solución: mientras no se haya instalado el 100% de la cubierta no se podrá acceder al estadio. Así de simple.
Un detalle más que un problema
Dicho problema se podría haber esquivado en cierto modo si la cubierta que propuso Nikken Sekkei en 2016 de la mano de Josep Maria Bartomeu hubiera prevalecido. Se trata de un techo más simple y menos complicado de instalar, aunque, en sí, el estadio actual con la propuesta actualizada de IDOM y Joan Laporta en 2021 es mucho más innovadora tecnológicamente y más adaptada a las nuevas tendencias.
Un render del Espai Barça en 2021 FCB
Es evidente que es muy oportunista indicar un detalle así de concreto a toro pasado. De hecho, no hay duda de que el proyecto actualizado de Laporta en 2021 es más avanzado en casi todos los sentidos, pero no deja de ser interesante que, ahora, 10 años después de la propuesta de Bartomeu, su cubierta pudiera haber servido para reducir o mitigar un problema importante que acechará al Barça en 2027.
Cubierta menos compleja
En 2016, la junta de Bartomeu presentó su concepto estructural del Camp Nou desarrollado por Nikken Sekkei con la colaboración de Pascual i Ausió Arquitectes y Schlaich Bergermann Partner. Lejos de plantear una solución convencional, el proyecto apostó por una cubierta ligera de membrana y cables, basada en un sistema de múltiples anillos de tracción y un anillo de compresión, concebida para cubrir los 105.000 asientos con el menor peso posible. Esta configuración buscaba optimizar la relación entre peso, coste y facilidad constructiva.
El render del nuevo Camp Nou que presentó Bartomeu: con el nombre en la cubierta e iluminado por la noche FCB
La filosofía de aquella cubierta era esencialmente estructural. El empleo de membranas ligeras y una red de cables pretensados permitía reducir considerablemente las cargas transmitidas al estadio existente, limitando la necesidad de grandes elementos metálicos. Además, la documentación técnica conocida no contemplaba la incorporación masiva de paneles fotovoltaicos ni de un videomarcador circular suspendido de grandes dimensiones, factores que simplificaban tanto el cálculo estructural como la secuencia de montaje.
Exigencia técnica más elevada
El proyecto revisado en 2021 bajo la presidencia de Laporta mantuvo la filosofía de cubierta ligera, aunque fue objeto de una profunda reingeniería liderada por IDOM y b720. La nueva solución también recurre a un sistema de cables tensados, pero incorpora requisitos mucho más exigentes: voladizos de hasta 90 metros, integración estructural con la tercera gradería, instalación de aproximadamente 18.000 metros cuadrados de paneles fotovoltaicos y una combinación de membrana ligera con cerramientos rígidos para soportar las nuevas cargas permanentes.
Uno de los renders oficiales del futuro Camp Nou y Palau Blaugrana, pilares del Espai Barça FCB
Estos condicionantes incrementan notablemente la complejidad constructiva. El peso adicional derivado de la producción energética y la coexistencia de distintos materiales de cubierta obligan a un proceso de diseño paramétrico y a una secuencia de tensado mucho más sofisticada. No en vano, IDOM explica que uno de los principales objetivos del rediseño fue optimizar simultáneamente el plazo de ejecución y la integración de todos estos nuevos elementos, un desafío inexistente en la propuesta original de 2016.
La propuesta de cubierta de cables del Camp Nou, por IDOM FCB
Diferencia de construcción
Desde un punto de vista estrictamente técnico, y a falta de una planificación oficial del proyecto de 2016 que detalle el calendario de montaje, todo apunta a que la cubierta concebida por Bartomeu habría sido más rápida de ejecutar. Ambas pertenecen a la misma familia de cubiertas ligeras de cables, pero la propuesta original perseguía principalmente la eficiencia estructural, mientras que la revisada en 2022 añade exigencias energéticas, tecnológicas y funcionales que hacen del Camp Nou un estadio más moderno y tecnológico, pero también incrementan el número de operaciones de montaje y ajuste.
Las obras del Spotify Camp Nou en mayo de 2025 FCB