La FIFA es el organismo encargado de gestionar e impulsar el fútbol en todo el mundo y, al fin y al cabo, también es un negocio. El ente presidido por Gianni Infantino mueve miles de millones de euros anualmente, dominando la actividad futbolística de pies a cabeza y facturando cantidades monstruosas. Solo en el ciclo 2023-26, la organización prevé ingresar más de 13.000 millones de dólares; una barbaridad de dinero que es fruto de la innovación de Gianni Infantino con el Mundial de Clubes y, también, las pausas de hidratación.
13.000 millones de facturación
Y es que a inicios de 2026, la FIFA aseguró que ya tiene comprometido el 93 % de los ingresos previstos para el ciclo 23-26, por lo que confía en superar su objetivo histórico de 13.000 millones de dólares para el cuatrienio. El Mundial de Clubes disputado en Estados Unidos fue la clave para conseguir estos resultados. La competición reunió a 2,49 millones de espectadores en los estadios y generó 261 millones de dólares en venta de entradas, además de 150 kilos procedentes de hospitalidad.
Gianni Infantino en un acto del Mundial 2026
También crecieron los ingresos por licencias comerciales, que alcanzaron los 97 millones de dólares, mientras que otras actividades vinculadas al torneo aportaron ingresos adicionales. Asimismo, la principal fuente de ingresos en 2025 fue la de los derechos de televisión: 1.044 millones de dólares. La retransmisión de los encuentros es la vía económica más provechosa para Infantino, que en el Mundial 2026 ha querido dar un paso más allá.
La argumentación de Infantino
En esta cita mundialista, la FIFA ha introducido la obligatoriedad de las pausas de hidratación. Hasta el momento, tan solo se producían en casos climatológicos peligrosos; concretamente a partir de los 32 grados, pero ahora son completamente obligatorias. ¿Por qué? Existe un motivo falso y otro real.
Escocia, durante una pausa de hidratación en el Mundial 2026
En teoría, la FIFA justifica dicho cambio reglamentario como un movimiento de protección de los futbolistas, que frente a los climas cálidos y húmedos de Estados Unidos, Canadá y México, pueden sufrir problemas de salud y cansancio. Sin embargo, en dicha argumentación hay un fallo. Muchos estadios mundialistas cuentan con sistema de climatización ajustada y techos cerrados que anulan el impacto del clima en el juego, por lo que la pausa de hidratación no es necesaria.
'Americanizar' el fútbol
No obstante a eso, Infantino ha impuesto la norma de manera global. La razón es publicitaria, evidentemente. Todos los partidos del Mundial contarán con dos pausas de hidratación: una en la primera parte en torno al minuto 22 y una en la segunda mitad en torno al minuto 67. La longitud preestablecida es de tres minutos, por lo que los añadidos al final de cada parte siempre partirán de ese número, no del cero.
Ronaldo Nazario y Gianni Infantino observan la copa del Mundial en un acto de la FIFA
¿Qué pasa? Que las televisiones pueden hacer lo que quieran durante esos tres minutos y, en la mayoría de los casos, la opción elegida es aprovechar el momento para irse a publicidad. De este modo, Infantino ha encontrado una manera sencilla y argumentada para americanizar aún más el fútbol, que con dichas pausas publicitarias se asemeja cada vez más al baloncesto, fútbol americano o béisbol: cuatro cuartos en vez de dos partes.
Las normas de la FIFA se rompen el primer día
La iniciativa no ha caído demasiado en gracia entre los futbolistas. "Las pausas de hidratación son algo curioso; he estado viendo casi todos los partidos hasta ahora y, cada vez que se pasa a publicidad, resulta un poco... Bueno, la verdad es que no me gusta mucho", explicó Virgil Van Dijk, central de Países Bajos antes de su encuentro contra Japón.
Virgil van Dijk says he's not a fan of the mandatory hydration breaks introduced at the World Cup 🤔 pic.twitter.com/P5JcUEPcye
— BBC Sport (@BBCSport) June 15, 2026
Asimismo, la realidad es que para la FIFA la opinión más importante es la de las televisiones, que con las pausas de hidratación consiguen facturar más gracias a Infantino, que evidentemente se lleva un trozo del pastel. Tan solo se establecen dos simples normas de fácil seguimiento. En primer lugar, no se puede pasar a publicidad hasta 20 segundos después del pitido del árbitro que indica la pausa y, en segundo lugar, se debe volver al partido siempre, como mínimo, 30 segundos antes de la reanudación del partido.
México, durante una pausa de hidratación en el Mundial 2026
Pues bueno, no pasó ni un solo día hasta que alguien ignoró completamente dichas directrices. En la retransmisión del partido inaugural entre México y Sudáfrica, la cadena FOX regresó de la pausa publicitaria cuando ya se había puesto en juego el balón. De este modo, los aficionados se perdieron hasta 10 segundos del encuentro, rebasando por completo el límite de 30 segundos impuesto por la FIFA.
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