Barça y Real Madrid van a la greña. El club que preside Florentino Pérez, condicionado por sus urgencias deportivas, ha intensificado sus hostilidades a la entidad barcelonista por el caso Negreira. Joan Laporta, presidente electo del Barça, mantiene un perfil bajo. Habitualmente más impulsivo, el máximo dirigente guarda las formas, a la espera de iniciar, el 1 de julio, su próximo mandato. Un mandato que estará condicionado por la petición a los socios de pedir un nuevo crédito para la reforma del Camp Nou y del Espai Barça.
Laporta y Florentino Pérez, casi colegas hace unos años y ahora más rivales que nunca, parecen haber intercambiado sus papeles. El presidente del Barça está tranquilo, más preocupado en resolver los asuntos económicos importantes del club que de atacar al Real Madrid. Su homólogo, en cambio, inicia un nuevo proyecto con José Mourinho como entrenador, con constantes referencias al Barça y con una oferta de 150 millones de euros al Atlético de Madrid por Julián Álvarez, el objetivo prioritario del equipo azulgrana en el mercado de verano.
Los títulos del Barça
Con Hansi Flick como máximo responsable técnico del primer equipo, Laporta vive tranquilo. El Barça ha ganado cinco títulos (dos Ligas, una Copa del Rey y dos Supercopas de España) en los dos últimos años. En los duelos directos, el balance ha sido de seis victorias barcelonistas (tres en la Liga, dos en la Supercopa de España y una en la Copa) y una madridista (Liga).
Hansi Flick celebra la Liga en el Camp Nou
Laporta, encantado con la gestión de Flick, Laporta quiere dar golpes certeros en el actual mercado de verano. El Barça regresará a la regla del 1:1 y asume que la próxima temporada tendrá menos ingresos con el regreso del primer equipo al Olímpic Lluís Companys, un estadio con menos capacidad que el Spotify Camp Nou.
El fichaje de Gordon
El Barça ya ha fichado a Anthony Gordon, tras pagar 70 millones de euros al Newcastle y acordar otros 10 millones más en variables. El gran objetivo es Julián Álvarez u otro delantero centro de primer nivel. Deco también quiere blindar la defensa con un lateral y, sobre todo, con un central zurdo. Paralelamente, el director de fútbol contempla algunas salidas: Ansu Fati está a un paso de ser nuevo jugador del Mónaco, que también quiere a Marc Casadó. Balde y Koundé, mientras tanto, serán traspasados si el Barça recibe una buena oferta por ellos.
Anthony Gordon, en su primera rueda de prensa como jugador del Barça
Deportivamente, el Barça va bien. Económicamente, la gestión de Laporta suscita más dudas, aunque el presidente recalca que la deuda del club ha menguado. La gran obsesión de Laporta es la reforma del Camp Nou, que será la gran obra del club en el siglo XXI. Del club y del presidente electo.
El crédito de Goldman Sachs
El Barça pidió un crédito de 1.450 millones de euros a Goldman Sachs para la transformación del Spotify Camp Nou que fue concedido por la banca de inversión estadounidense. El club alcanzó un acuerdo para la reforma del estadio con Limak por 960 millones, pero el precio se ha disparado por el encarecimiento de los materiales y la actual coyuntura política internacional.
Laporta pedirá entre 400 y 500 millones de euros más para terminar el Spotify Camp Nou. El Espai Barça también contempla otras actuaciones, como la construcción del nuevo Palau Blaugrana, con capacidad para 15.000 espectadores, y del Petit Palau. Una vez terminadas las instalaciones deportivas, el club abordará la construcción de un hotel y dos edificios de oficinas.
La asamblea de compromisarios
El presidente electo del Barça está en manos de los socios. De los socios compromisarios. La próxima asamblea marcará el futuro de Laporta y, sobre todo, del club. El buen momento deportivo del Barcelona presagia que la petición del máximo dirigente será aprobada sin problemas. En caso contrario, la entidad se encontraría en una callejón sin salida. Pero en un momento clave, Laporta está tranquilo, nada que ver con Florentino Pérez. En dicha asamblea, los socios también deberán ratificar el nombramiento de los nuevos directivos y el acuerdo comercial con Dubai.
