Jaume Collboni y Joan Laporta EFE
Collboni y Laporta dan marcha atrás ante la presión social: Barça y Ayuntamiento evitan conflictos tras recogidas de firmas multitudinarias
Los máximos dirigentes, uno del consistorio y otro del club azulgrana, recularon con la instalación del césped natural en los estadios de Sant Andreu y Europa y con la Grada d'Animació
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El fútbol es de la gente. Jaume Collboni y Joan Laporta lo saben, por mucho que dirijan dos grandes instituciones, como son el Ayuntamiento y el FC Barcelona. Mantener el poder significa evitar conflictos y escuchar a las masas. Es lo que ambos han hecho en los últimos meses. El alcalde de la Ciudad Condal comprometiéndose a instalar el césped natural en el Narcís Sala, estadio del Sant Andreu, y el Nou Sardenya, campo del Europa; el presidente del club azulgrana devolviendo al Spotify Camp Nou a la Grada d'Animació.
Además, los dos casos han seguido un patrón en común. La masa social se ha movilizado y ha hecho cambiar a Collboni y Laporta de parecer. En el Spotify Camp Nou, la afición siguió entonando el "Volem la Grada d'Animació" que comenzó en Montjuïc, tras la expulsión de los grupos sine die. Y entonces empezó una recolecta de firmas impulsada por Almogàvers, Front 532, Nostra Ensenya y Supporters Barça.
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El caso del Sant Andreu no tiene nada que ver con la expulsión de una parte de los aficionados, sino con el colectivo al completo. La idea inicial del Ayuntamiento era que Europa y la entidad quadribarrada compartiesen Can Dragó, una pista de atletismo reacondicionada para que jugase el Europa tras su ascenso el año pasado a la Primera RFEF. Collboni llegó a afirmar hace algunos días que, en caso de no existir la moratoria de seis meses en césped artificial, el Sant Andreu no comenzaría la temporada en el Narcís Sala.
Plataforma 'Salvem el Narcís Sala'
Todo ha cambiado en cuestión de horas. Y es que, como la Grada d'Animació hizo en su día, la marea quadribarrada se ha hecho escuchar. Nada más certificar el ascenso el domingo 19 de abril, se impulsó la plataforma Salvem el Narcís Sala. Desde entonces, se ha empapelado el barrio con carteles, aficionados se personaron en el pleno del Ayuntamiento del pasado viernes y hablaron con David Escudé en persona y se hizo una recolecta de firmas.
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En un día, se recogieron más de 3.000 rúbricas y se abrió un portal on-line. Al día siguiente, se superaron las 8.000, juntando las firmas digitales y las presenciales. Este mismo lunes, se alcanzaron las 10.000. Por la tarde, tras una reunión entre representantes del Europa, del Sant Andreu y el Ayuntamiento, se aprobó la instalación del césped natural en los dos campos, Narcís Sala y Nou Sardenya. El club de Gràcia aprovechó el impulsó del que viste la senyera, recién ascendido.
"La presión popular tiene premio"
Desde el Sant Andreu valoran el papel de Salvem el Narcís Sala como providencial. "Estamos muy contentos. Esto, especialmente, es gracias a la movilización de nuestra gente y la plataforma, de todo el pueblo de Sant Andreu de Palomar. Una vez más, hemos podido ver que la presión popular tiene su premio. Era de justicia", señala el portavoz de la institución, Gerard Álvarez.
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2026, año preelectoral. No era momento de jugar con futuros votos y quizá sí de ganarlos. Laporta pensó lo mismo que Collboni. La Grada d'Animació, expulsada de Montjuïc por 21.000 euros de multas, empezó su campaña en diciembre. Solo podían firmar socios y, en un principio, también fue solo presencial. Como en Sant Andreu, pedían DNI y el número de socio. Teóricamente, se alcanzaron más de 10.000 firmas y organizaron una rueda de prensa.
Frenazo de última hora
Según cuentan desde la Grada, el club pidió que no se sacara a la luz el tema y empezó a reunirse con dirigentes de las cuatro peñas. Se dio el primer paso para que Almogàvers, Nostra Ensenya, Front 532 y Supporters Barça regresaran a un estadio barcelonista. Laporta iba a convocar elecciones y, tras ver la cantidad de gente que arrastraba la animación, decidió firmar una paz necesaria.
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Actuaron como buenos políticos y escucharon a la gente. Para el próximo sábado, estaba programada una convocatoria de Salvem el Narcís Sala en la plaza Sant Jaume, para recofer firmas y hacer ruido delante del Ayuntamiento. La presión, en ambos casos, surtió efecto. La Grada, el Sant Andreu y el Europa están donde toca.