Diego Simeone y Hansi Flick en un fotomontaje CULEMANÍA
Los factores antagónicos que enfrentan a Barça y Atlético de Madrid: del modelo de propiedad al estilo de juego
Hansi Flick y el 'Cholo' Simeone se verán las caras por quinta vez esta temporada, cada uno representado a dos clubes muy distintos en cuanto a propuesta sobre el césped y dirección en los despachos
Noticias relacionadas
- El gran cambio que prepara Hansi Flick para dar una sorpresa en la Champions: amenaza contra el Atlético
- Hansi Flick defiende a Lamine Yamal tras la polémica con De la Fuente: "Quizá acaba siendo el mejor jugador en el futuro"
- El arma secreta de Flick que mete miedo a Simeone para el Barça-Atlético de Champions League
- István Kovács, el árbitro del Barça-Atlético de Champions que trae el recuerdo más amargo al barcelonismo y a Ronald Araujo
- Ni Bernal ni Oblak: la gran preocupación de Simeone y Flick para el Barça-Atlético de Champions no son los lesionados
- Deco rechaza una oferta estratosférica por Dani Olmo y prioriza otros caminos para alcanzar la regla 1:1 del Fair Play
FC Barcelona y Atlético de Madrid se enfrentan por quinta vez esta temporada. Ha habido resultados muy disintos. De momento, la serie la domina el Barça, con tres victorias: un 3-1 conseguido en diciembre, el 3-0 en el que los azulgranos intentaron remontar la semifinal de la Copa del Rey y el 1-2 logrado el pasado sábado. El cuadro rojiblanco solo ha vencido una vez, aunque fue muy dolorosa. El equipo de Hansi Flick cayó 4-0 en el Metropolitano. Los partidos han sido muy diferentes, justamente como lo son los dos clubes.
En algunos encuentros, el elenco culé ganó con comodidad, como el rojiblanco en la Copa, y en otras tuvo que remar a pesar de que el Cholo Simeone salió con varios suplentes. Fue el caso del último partido de Liga en Madrid. Ahora, por eso, los resultados de la serie dan igual. Los dos choques que están por venir, de Champions League, son los más importantes y enfrentarán a dos modelos de club prácticamente antagónicos.
La entrada de Apollo
La diferencia más evidente se halla en el modelo de propiedad. El Barça es un club que pertenece a los socios, que debe generarse los recursos económicos por sí mismo, sin inyecciones de capital. El Atlético, en cambio, es una Sociedad Anónima Deportiva.
Miguel Ángel Gil Marín, Enrique Cerezo y Robert Givone, socio de Apollo ATM
Simeone lleva por bander el eslogan del equipo del pueblo, pero hace tiempo que el apodo ha quedado atrás. Apollo Sports Capital, filial del fondo de inversión Apollo Global Management, se gastó más de 1.000 millones de euros en adquirir el 55% de las acciones de la entidad rojiblanca. Antes del mes de noviembre, Miguel Ángel Gil Marín, Enrique Cerezo y Ares Management poseían el 70,47% del club colchonero.
Elecciones en Can Barça
Su importancia en el accionariado se redujo ostensiblemente. A Gil Marín ahora le pertenece un 10%; a Ares, un 5%; a Cerezo, un 3%. Tras Apollo Sports Capital, con peso mayoritario en el reparto, está Quantum Pacific Group, un grupo empresarial con sede en el Reino Unido que está controlado por el magnate israelí Idan Ofer. El conglomerado pasó de conservar un 27,84% a quedarse en un 25%.
Joan Laporta alza el pulgar, después de ganar las elecciones del Barça EFE
En el Barça, en cambio, mandan los socios, que dan el poder a un presidente mediante un proceso electoral. Si bien es cierto que el club tiene una deuda de 499 millones con Goldman Sachs sin contabilizar el crédito del Espai Barça, la operación fue avalada por los socios en asamblea. Justamente, hace escasas semanas, la institución culé hizo público el número de propietarios: 150.077. En la disputa por ver quien tiene mayor representación, el duelo se lo lleva el Atlético. A finales de marzo, el club indio anunció que tiene más de 158.000 afiliados.
Fútbol de ataque conta un estilo pragmático
En los despachos, Barça y Atlético son muy diferentes. También en el terreno de juego. El equipo azulgrana es propositivo, busca asociarse, controlar el balón, presionar al rival constantemente y salir con el balón jugado, incluso involucrando al guardameta. Con Hansi Flick, el elenco azulgrana todavía es más extremista, y sitúa la línea defensiva casi en el centro del campo.
Cholo Simeone y Hansi Flick se abrazan en el Atlético de Madrid-Barça de Liga EFE
El Atlético, a pesar de que en los últimos tiempos apuesta por un fútbol más ofensivo, empezó con un estilo totalmente defensivo, que no tiene problema en volver a aplicar cuando haga falta. En el Barça, el fin sí justifica los medios, a diferencia del equipo del Cholo, que se permite perder el tiempo, ser muy duro y brusco con el rival y, a veces, dejar a un lado la deportividad.
Gasto en fichajes
Diego Godín y Joao Miranda, junto a José María Giménez, formaron una muralla, acompañados por un Jan Oblak que llegó en 2014 y aún sigue defendiendo la portería. El crecimiento del Atlético en los últimos tiempos le permitió fichar. En las últimas ventanas, derrochó mucho más que el Barça.
Ademola Lookman celebra su gol en el Real Madrid-Atlético de Madrid de la Liga EFE
Joan García despeja un balón durante el Barça-Rayo EFE
El despunte de juego ofensivo se explica por fichajes como los de Ademola Lookman, Julián Álvarez, Johnny Cardoso, Thiago Almada o Álex Baena. Más de 200 millones invirtió el Atlético en la plantilla, mientras que el club culé, condicionado por su economía, solo pudo pagar 27,5 millones, la mayoría de ellos en Joan García y una pequeña porción en Roony Bardghji. La situación financiera de ambos, al menos hoy por hoy, también es muy dispar. El Barça-Atlético será un duelo de dos clubes casi antagónicos.