Joan Gaspart, expresidente del Barça, durante la asamblea de compromisarios REDES
¿Qué papel tendrá Joan Gaspart en las nuevas elecciones a la presidencia del Barça?
El expresidente azulgrana está más activo en el día a día azulgrana y se ha acercado mucho a Laporta, pero no pretende tomar partido por ningún candidato de forma pública
Noticias relacionadas
- La historia de las elecciones del Barça: Laporta puede igualar a Núñez
- Laporta va con todo para revalidar la presidencia del Barça: elecciones convocadas el 15 de marzo
- Los opositores a Laporta se encomiendan al anillo de poder: una candidatura única para gobernarlas a todas
- ¿Quién es quién entre los candidatos que aspiran a destronar a Laporta de la presidencia del Barça?
- La semana del 8 al 15 marzo, muy cargada en clave Barça: Laporta se justifica y promete una fiesta
- La carrera electoral a la presidencia del Barça durará 36 días: Laporta hará la convocatoria oficial el 8 de febrero
Joan Gaspart es un activo del barcelonismo. Muy criticado en ocasiones porque sus tres años de presidencia no depararon grandes alegrías deportivas, al expresidente le caracteriza una pasión por el FC Barcelona que siembra consenso general: nadie duda que es un culé de raza y que siempre quiere lo mejor para el Barça. Más allá de sus aciertos o errores, es una evidencia que irradia barcelonismo hasta por los poros de su piel y que lleva los colores azul y grana en lo más profundo de sus curtidas arterias.
Presidente del año 2000 al 2003 y vicepresidente con Núñez durante 22 años, fue famoso por su habilidad negociadora. En sus años, la figura del director deportivo no era tan relevante como ahora y en el Barça de finales de los 80 y los 90, su persona fue clave para cerrar fichajes clave como los de Maradona, Stoichkov, Romario, Ronaldo y Rivaldo, entre muchos otros. También fue el presidente que ató a Iniesta cuando estaba a punto de hacer las maletas porque no tenía físico para el primer equipo y autorizó sufragar el tratamiento de hormonas de crecimiento a Leo Messi cuando tenía 13 años.
Gaspart supo acompañarse de otras figuras importantes en la historia del Barça como Josep Maria Minguella o Carles Rexach para cerrar algunas de estas operaciones. Sin embargo, y como ha ocurrido más recientemente con Josep María Bartomeu, sus logros quedaron desvirtuados por la opinión pública debido a los malos resultados deportivos que marcaron el final de su mandato, con dimisión incluida.
Legado legendario
Curiosamente, del legado de Gaspart surgió la mejor generación de canteranos de la historia del Barça --Puyol, Xavi, Iniesta, Valdés, Piqué, Cesc y el propio Messi-- como Bartomeu ha dejado un legado de canteranos que ahora llena de alegría las noches del culé. Lamine Yamal, Cubarsí, Balde, Fermín, Gavi, Bernal, Casadó o el fichaje de Pedri fueron contribuciones de Bartomeu, con Xavier Vilajoana, ahora precandidato oficial a las elecciones del Barça, como directivo responsable del fútbol formativo.
Leo Messi y Andrés Iniesta levantan el trofeo de la Champions League en 2009 FCB
A sus 81 años, Gaspart sigue siendo un hooligan del Barça. Un fanático irremediable que se pone tan nervioso que no puede ver los partidos y que se ofrece a ayudar en todo lo que puede. Tal es su afán de ayudar que, con los años, se ha terminado acercando mucho a Laporta, algo que antaño parecía impensable. El actual presidente criticó duramente la gestión de Gaspart y fue un tomento desde el Elefant Blau para José Luis Núñez, especialmente desde su ruptura con Johan Cruyff.
'Hooligan' culé
Pocos barcelonistas saben que Gaspart fue uno de los fundadores de los Boixos Nois, antes de que se transformase en un grupo violento, y que aún conserva el carnet de socio número 0. También intentó acercar posturas cuando Laorta decidió romper con la Grada d'Animació y no sería de extrañar que haya tenido cierto papel en la reciente reconciliación.
Su proximidad a Laporta haría pensar que Gaspart se posicionará públicamente a favor del abogado. Pero los que le conocen saben que él es presidencialista y que prefiere no tomar partido por ningún candidato de forma directa. Ello no le impedirá defender aspectos de la gestión de Laporta porque, entre otras cosas, le ha prometido personalmente que no transformará el Barça en una Sociedad Anónima.
Conocido de todos
Sin embargo, pocos saben que Gaspart también ha tenido relación de forma directa, o indirecta, con los demás aspirantes a la presidencia del club. Por ejemplo, Víctor Font estudiaba en el mismo colegio que el mayor de sus hijos varones, José Gaspart, y con motivo de su relación de amistad había estado alguna vez en su casa. También compartió junta directiva con Lluís Vilajoana, padre de Xavi Vilajoana, que tenía una relación de mucha confianza con Núñez. Y, como no podía ser de otra forma, conoció bien a Agustí Montal, abuelo del también activo Joan Camprubí, representante de Som un Clam.
Marc Ciria, Víctor Font, Joan Laporta, Xavi Vilajoana y Joan Camprubí en un montaje Culemanía
Con el que menos trato ha tenido es con Marc Ciria, pero también valora positivamente su empuje y conocimientos de economía. Tanto es así, que Gaspart está dispuesto a ofrecer su hotel más emblemático, el Avenida Palace, para la recogida de firmas a todos los precandidatos, incluido el presidente Laporta. Una acción que le mantendría imparcial en la contienda a pesar de que, en las anteriores elecciones, entregó su voto a Víctor Font.
El hijo de Gaspart entra en juego
El único motivo que podría cambiar esta dinámica y provocar que Gaspart se posicionase actívamente por un candidato es la familia. Otro de sus hijos, Guillermo Gaspart, reconoció recientemente que le haría mucha ilusión poder llegar a ser algún día presidente del Barça.
Guillermo Gaspart y Christian Rodriguez, fundadores de ByHours BYHOURS
Vinculado al negocio hotelero y creador de la start-up ByHours, que permite alquilar habitaciones de hoteles por horas, no se descarta que tome partido en la contienda electoral. Si alguno de los candidatos se pone de acuerdo con él o lo ficha para su equipo, podría cambiar el posicionamento del expresidente que, por ahora, tiene decidido mantenerse neutral.