Joan Laporta, presidente del FC Barcelona, y Pep Guardiola, actual entrenador del Manchester City, tienen una relación especial. De amistad. De admiración y respeto. Hace poco más de un año, Laporta intentó fichar al técnico de Santpedor. Quería que volviera al Barça, pero no fue posible. Desde entonces, han coincidido varias veces y siempre en un clima de coordialidad. Incluso cuando hablan de Bernardo Silva.

 

Guardiola, públicamente, ha repetido varias veces que no quiere futbolistas a disgusto en su equipo. Y en varias ocasiones ha hablado del interés del Barça por Bernardo Silva. Y lo ha hecho sin acritud, asumiendo que el centrocampista quiera fichar por el equipo azulgrana. Solo pide que ambos clubes se pongan de acuerdo.

Frenkie de Jong

Laporta, mientras, sabe que Xavi insiste con el fichaje de Bernardo Silva. Y que esta operación no será barata. Como mínimo, le costará 80 millones de euros, una cantidad parecida a la que puede ingresar el club si vende a Frenkie de Jong.

Bernardo Silva, en el amistoso por la ELA del Barcelona - Manchester City / LUIS MIGUEL AÑÓN (CULEMANIA)

Bernardo Silva, en el amistoso por la ELA del Barcelona - Manchester City / LUIS MIGUEL AÑÓN (CULEMANIA)

En verano, Laporta intentó que Frenkie de Jong aceptara la oferta del Manchester United, dispuesto a pagar unos 80 millones de euros al Barça. O la del Chelsea, que no se concretó por el escaso interés del futbolista de cambiar Barcelona por Londres.

Más palancas

En Mánchester, mientras, tienen claro que el Barça abordará otra vez el fichaje de Bernardo Silva y el club ha pedido al futbolista que se defina y les informe si mantiene su voluntad de fichar por el club azulgrana.

Laporta sabe que el Barça necesita dinero para fichar a Bernardo Silva. Esta temporada le cuadran las cuentas porque ha vendido el 25% de los derechos de televisión de la Liga durante 25 años y el 49% de Barça Studios por 727,5 millones de euros. Para abordar nuevas operaciones, tal vez necesite vender el 49,9% de BLM.